La Audiencia quiere averiguar qué hizo Gil con 360 millones sin justificar
La justicia española va a mantener el segundo y último asalto con Jesús Gil y Gil y sus polémicos negocios. Tras condenarle hace unas semanas por apropiación indebida y estafa en el manejo del club Atlético de Madrid, entidad que preside desde los años ochenta, la Audiencia Nacional ha comenzado a mirar con lupa el uso que él y su equipo de concejales hicieron de las arcas públicas del Ayuntamiento de Marbella, institución que gobernó con mayoría absoluta desde 1991 hasta 2001 y que aún controla su partido, el GIL. El Juzgado Central de Instrucción número 2, al cargo del magistrado Ismael Moreno, tendrá que determinar en los próximos meses qué destino le dio Gil y 34 de sus concejales, componentes de sus diversos equipos de gobierno, a entre 330 y 360 millones de euros de las arcas municipales marbellíes, que, según la fiscalización hecha por Tribunal de Cuentas, corresponden a desembolsos públicos en la citada década que no se han podido justificar. En la misma instrucción judicial habrá que averiguar si el consistorio cometió un fraude a la Seguridad Social, al no ingresarle 91,5 millones de euros por cotizaciones sociales desde 1991. La Fiscalía Anticorrupción mantiene que los 34 concejales posiblemente prevaricaron.