Diario de León

«Los europeos creen que la amenaza de Sadam es más tolerable que intentar deshacerse de él» Robert Kagan (periodista)

Sadam y su régimen se «evaporan»

Una camioneta se lleva una efigie decapitada de Sadam Huseín

Una camioneta se lleva una efigie decapitada de Sadam Huseín

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A.M./J.F. - BAGDAD/WASHINGTON.
León

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No sólo Sadam Husein está desaparecido: los agentes de la CIA y fuerzas especiales que se encuentran en Irak han informado que casi todos los dirigentes más cercanos al dictador iraquí se han evaporado de la capital como por arte de magia. La explicación más probable de esta súbita desaparición es que recibieron la orden de huir en nombre de Sadam y que eso indicaría que aún seguiría vivo. Otra posibilidad, según los servicios de inteligencia, pero mucho menos realista, es que el líder iraquí murió en uno de los dos ataques dirigidos contra él -uno el 20 de marzo y otro el 8 de abril y que la noticia de su fallecimiento sólo fue conocida ayer por las grandes figuras del ahora moribundo régimen. Los altos mandos militares estadounidenses sospechan que algunos líderes se han refugiado en la ciudad natal de Sadam, Tikrit, para librar la batalla final, mientras otros han emprendido el exilio hacia Siria. Las rutas más probables de escape a Siria pasan por las ciudades de Qaim y Mosul, esta última aún no controlada por las tropas invasoras. Los enfrentamientos que se han producido recientemente en Quaim, cerca de la frontera siria, han hecho sospechar a británicos y estadounidenses que las tropas iraquíes estarían protegiendo a figuras importantes del régimen, aunque no han especificado a quiénes. La cadena de televisión Al Yazira aseguró ayer, citando fuentes de la CIA, que Sadam negocia con EE.UU. su exilio y el de sus familiares. Antes de la guerra, había rechazado el ofrecimiento de los Emiratos Árabes y Bahrein para dejar el poder y exiliarse allí, y Rusia negó tajantemente el pasado martes que Sadam se encontrara en su embajada en Bagdad. Pero las dudas alimentan todas las hipótesis, reforzadas además por algunas operaciones aliadas. La captura o asesinato de Sadam permanece como una prioridad para las autoridades estadounidenses. «Para que se cierre el círculo necesitamos demostrar que ya no tiene el control», aseguraron ayer fuentes del Pentágono, «así será más fácil empezar todo de cero». En cuanto las tropas estadounidenses tomaron el control de Bagdad, los líderes del Partido Baaz, los oficiales de la Guardia Republicana y altos funcionarios del Gobierno abandonaron todos sus puestos. También ha desaparecido el ministro de Información, que todos los días comparecía ante los periodistas para dar cuenta de su peculiar visión de la guerra. «De repente, cesaron todas las comunicaciones y el régimen dejó de ir a trabajar», decía este jueves un alto funcionario de la Casa Blanca. Del círculo de los dirigentes iraquíes cercanos a Sadam, Ali Hassan Majid, mejor conocido como «el químico Alí», sería el único que habría muerto a consecuencia de los ataques de estadounidenses y británicos. Hace tiempo que nadie sabe qué fue del hijo menor de Sadam, Qusay, que dirigía la Guardia Republicana Especial y la defensa de Bagdad, aunque las autoridades dicen que se han escuchado referencias acerca de él en los últimos días. De Uday, el hijo mayor de Sadam, no se sabe nada desde el 20 de marzo, día en que comenzó la guerra. Los marines de EE.UU. libraron ayer duros combates con fuerzas iraquíes en los alrededores de la mezquita bagdadí de Abu Janifa, en el barrio de Adhamiya, ante la sospecha de que Sadam Huseín se había refugiado allí. A primera hora de la tarde, la intensidad de los combates había remitido, pero continuaba la confusión en la zona y, sobre todo, los rumores sobre el paradero del ex dictador. Mientras tanto, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, ha ofrecido recompensas monetarias a los iraquíes que aporten pistas que permitan encontrar a Sadam Huseín, dadas las dificultades que las tropas aliadas están teniendo para cumplir con uno de los principales objetivos de la invasión de Irak. El ejército más poderoso del mundo ha sido incapaz hasta ahora de dar con el paradero del que, junto a Osama Bin Laden, es su enemigo número uno. Los documentos de la inteligencia

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