Las Naciones Unidas sólo consiguen introducir en un país carente de todo cincuenta camiones con 50 toneladas de alimentos y medicinas
Llegan al corazón de Irak los primeros 50 camiones con medicinas y alimentos
Diez días después de que haya acabado la guerra, las Naciones Unidas han logrado al fin que llegue a la capital

Las ONG denuncia haber visto «cientos de civiles, incluidos muchos niños, heridos y muertos por armas prohibidas, como bombas de fragmentación». También han comprobado «cómo las ambulancias y vehículos civiles han sido blanco de las tropas estadounidenses y ahora los hospitales civiles iraquíes y otros centros médicos permanecen completamente abandonados». «Sin electricidad, suministro de agua, provisiones de medicina y más equipos médicos, a muchos pacientes les queda simplemente morir», concluye el comunicado elaborado ayer en Bagdad. La infantería estadounidense tomó ayer el relevo de los marines en la capital iraquí, haciéndose así cargo de una situación marcada por la confusión de la población ante la ocupación norteamericana. De madrugada los marines habían desaparecido por completo de las calles de Bagdad, donde fueron remplazados por pequeños grupos de soldados de la Tercera División de Infantería. Asimismo, elementos de la Cuarta División entraron en la capital iraquí, mientras que la 101 División Aerotransportada permaneció en el aeropuerto internacional de Bagdad. En las inmediaciones de los hoteles Palestina y Sheraton, donde los Marines instalaron sus cuarteles generales, la Tercera División de Infantería desplegó en cada esquina un Bradley y un tanque de asalto Abrams, mientras que cien civiles iraquíes protestaron contra la ocupación estadounidense. «¡Iros y no toquéis el petróleo iraquí!», gritó un manifestante dirigiéndose a un militar. El Ejército estadounidense tendrá como misión prioritaria restablecer los servicios públicos en Irak, sobre todo el suministro eléctrico, el agua, los hospitales y el orden público. Diez días después de la caída del régimen de Sadam Husein, los esfuerzos de los estadounidenses para normalizar la situación tardan en dar resultados en un país devastado por las sucesivas guerras y casi trece años de sanciones de la ONU. La mayoría de las tien-