Garmendia tomará posesióncomo profesor de la UPV
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha citado para el próximo lunes día 12 a las 9:30 horas en su despacho al presunto etarra Joseba Mikel Garmendia Albarracín para que en su juzgado -y en presencia de las autoridades universitarias de la Universidad del País Vasco- tome posesión de su cargo de profesor titular de Economía Aplicada adscrito al campus de Álava. Se trata de un acto sin precedentes en la vida universitaria y judicial española. El juez permitió al supuesto terrorista, en prisión preventiva, abandonar la cárcel el pasado 24 de enero para ser traslado al penal de Martutene y examinarse en San Sebastián de la plaza de docente titular de la Escuela de Estudios Empresariales de Vitoria, a la que era el único candidato. El presunto activista, que acudió al campus rodeado de un vasto dispositivo de seguridad para evitar incidentes, fue declarado apto tras la prueba, en un proceso de oposición muy contestado desde círculos universitarios no nacionalistas. Garmendia, de 34 años, concejal de Batasuna en la localidad guipuzcoana de Urretxu, fue detenido el 29 de abril de 2002 por orden del magistrado Garzón, acusado todos ellos de pertenecer al aparato financiero de ETA. Ley contra el trato de favor La toma de posesión de Garmendia en el despacho de Garzón tendrá lugar días después de que el Gobierno aprobara una reforma de la Ley Orgánica General Penitenciaria que prohibirá a partir del año que viene a los presos etarras cursar estudios a distancia en la UPV, a la que el Ejecutivo acusa de haber dado trato de favor a los reclusos terroristas. El ministro de Justicia, José María Michavila, insistía ayer en sus reproches a la universidad pública de Euskadi. Michavila aseguró tener «evidencias» de que etarras presos han «aprobado curso tras curso». En su opinión, el propio rector de la UPV debería haber sido «el primero» en terminar con los privilegios «a los presos terroristas», sin que «hubiera sido necesaria una ley». La respuesta del equipo rector de la universidad no se hizo esperar. En una nota pública, la UPV aseguró que siempre «ha seguido la directrices establecidas por la Instituciones Penitenciarias» y tachó de «falsa» la afirmación de que la universidad vasca haya tenido un «trato de favor» a los internos etarras.