Muere el obispo de Palma de Malloca de un paro cardiaco
El obispo de Mallorca, Teodoro Ubeda, murió ayer, a las 12.30 horas, en la Clínica Rotger de Palma, como consecuencia de un paro cardiaco causado por una insuficiencia respiratoria progresiva que padecía desde la intervención a la que fue sometido para extirparle un carcinoma pulmonar. Ubeda padecía problemas respiratorios desde que fue operado, el pasado 25 de abril, de un carcinoma que los médicos le habían detectado en el pulmón derecho tras una revisión periódica. El obispo de Mallorca, que murió a los 71 años, fue prelado de la Diócesis mallorquina durante 30 años, el más largo de la historia de Iglesia insular. Nacido en Onteniente (Valencia) el 30 de octubre de 1931, fue nombrado por Pablo VI obispo titular de Tumusuda y auxiliar del obispo de Ibiza, el 5 de septiembre de 1970; una designación que le llevó a ser el prelado más joven de España. A partir de 1972, Ubeda alternó ese puesto con el de administrador apostólico de la Diócesis de Mallorca a título pleno y el 13 de abril de 1973 accedió como titular de la sede isleña. En el día de su fallecimiento, sus colaboradores destacaron el talante «dialogante y accesible».