La UPL aspira a decidir quién gobernará la Junta y el PSOE abre la mano a los pactos
Antonio Losa y Joaquín Otero explicaron durante el segundo debate electoral organizado por el Diario de León una parte extensa del programa electoral que presentaron el Partido Socialista y la Unión del Pueblo Leonés en las elecciones autonómic
En una hora de debate los dos candidatos a escaño de procurador en el parlamento autonómico encontraron coincidencia para un punto de su doctrina política: que el retraso económico y social y el agravio que sufre la provincia de León es responsabilidad y causa directa de los 16 años de gobierno del Partido Popular en la autonomía. La convergencia entre Joaquín Otero y Antonio Losa, entre los cabeza de lista de UPL y PSOE, se volvió a asomar, si acaso, a la hora de definir la disposición de sus partidos a la hora de abrir diálogo -con cualquier formación política- tras las elecciones del próximo domingo. Hablaron de una hipótesis, del más allá de lo que traslucen las encuestas alumbradas el pasado fin de semana. Joaquín Otero delimitó las obligaciones políticas del partido leonés en el caso de que la consulta electoral del día 25 deje sin mayoría absoluta a todos los grupos: «No vamos a cogobernar una comunidad en la que no creemos, porque sería una incoherencia tremenda. Otra cosa muy distinta es decir quién va a gobernar con apoyos puntuales de la UPL, siempre que se ajuste al programa de gobierno que nosotros hemos elaborado en beneficio de León. Y en ese sentido estamos tan cerca del PP como del PSOE; y tan lejos del PSOE como del PP». El candidato de la Unión del Pueblo Leonés acotó las exigencias, conjugadas en condicional, a cambio de un apoyo: «Que tengan la valentía de desarrollar un referéndum sobre la pertenencia de León a la comunidad, más inversiones, menos centralización y reintegrarle a León lo que es justo tras tantos años de agravios». Antonio Losa argumentó los deseos socialistas de repetir en el gobierno de la comunidad, que ya gestionaron hasta el año 1987, sobre modelos de poder establecidos por el PSOE en Aragón o Baleares, a golpe de pactos estables. «Eso sería si no obtenemos la mayoría; entonces sí entraríamos en debate con cualquier formación para arreglar los 16 años de gobierno del Partido Popular. Hasta el momento, las encuestas coinciden en que el PP baja y el PSOE sube; falta con concretar cuánto bajan ellos y cuánto subimos nosotros. Nosotros tenemos encuestas que nos dan un empate técnico. Y hay un bloque de indecisos que no está cuestado. A pesar de todo, me parece una temeridad hacer castillos sobre encuestas, que han tenido un fracaso muy grande en las citas electorales anteriores. Si se da el caso -(coalición del PSOE con la Unión del Pueblo leonés)- no sería una incoherencia para este partido entrar en el gobierno, bastantes incoherencias tienen ellos». El segundo de los debates electorales que promueve Diario de León perdió toda condición inocua así que Joaquín Otero metió el diálogo por la vereda de la descentralización, esencia dominante en el programa socialista: «¿Pero de qué descentralización habla, de la administrativa o de la política? Lo ponéis todo muy bonito. Pero no acabas de contestar a lo que pregunto. Hay un poder legislativo en Valladolid; uno ejecutivo, en Valladolid y uno judicial, en Valladolid y Burgos. La descentralización política es necesaria para León porque donde está el poder político está el poder económico; el poder político crea inversiones. Por eso crece Sevilla o Barcelona; pero esto es singular, porque Cataluña no es Cataluña y Aragón y esto sí es un ente que se llama Castilla y León. Y León no tiene las mismas oportunidades que se le dan a otras provincias, como Valladolid. Por eso el mensaje del PSOE es el mismo que el del PP». La respuesta de Otero sucedió a una exposición de Antonio Losa sobre el plan descentralizador que el Partido Socialista tiene previsto aplicar si alcanza el gobierno autonómico: «Hay 6.400 funcionarios centrales en Valladolid; descentralizaremos con toda la intensidad; el Instituto Técnico Agrario va a desaparecer, porque privatiza la función pública; el Instituto de Administraciones Públicas tendrá su sede en León». «Pero yo pregunto qué consejerías vais a poner en León porque sólo la Junta vale más que todo. ¿Qué vais a traer a León». Y Losa desglosó la ley de comarcalización prevista por los socialistas: «Las comarcas son esenciales para acabar con la desigualdad; crearemos una oficina pública en cada una de ellas para que cualquier ciudadano pueda gestionar cualquier papel con la Junta sin salir de su comarca; eso significa colocar a 30 funcionarios de la administración autonómica en cada demarcación para que el que quiera ir a Valladolid solo lo haga por ocio». La última explicación del cabeza de la lista socialista por León no cuadró con el parecer de Otero, que pagó a Losa su alusión anterior a las incoherencias: «¿Qué pasó con las Cortes? ¿Por qué apoyáis que se quede todo en Valladolid en lugar de descentralizar el poder político que ejerce un poder centrífugo. Cuando se iban a cambiar las cortes, el PP dijo que de Fuensaldaña a Valladolid; el PSOE también. En las Cortes, en el Ayuntamiento de León y en la Diputación. Eso lo votaste tú también; por eso van a hacer un edificio de nueva planta de 4.000 millones de pesetas en Valladolid. E, igual que las Cortes, el Consejo Consultivo, el de Cuentas, el Instituto Agrario, la Escuela de la Función Pública; predicáis una cosa, pero luego sois iguales que el PP, centralistas». Losa trató de salir airoso de la maraña: «Pero si Fuensaldaña es más pobre ahora que cuando llegaron las Cortes; si Fuensaldaña es un pueblo de Valladolid que gana el menú de 10 euros que comemos allí los procuradores cuando hay pleno». La refriega por lo que paga León y disfruta Castilla se gestó por cuenta de la enumeración de razones por la que se ha de votar a PSOE en vez de UPL, y viceversa. «Porque cuando los de la lista del PSOE llegan a Valladolid les obligan a obedecer directrices de la cúpula del partido; no tienen libertad para defender León; porque el candidato de UPL por León es de León; y el del PSOE, que es de León, va por Valladolid. ¿Es que no es legítimo presentarse por León para presidir la comunidad? A mí no me gusta Herrera, pero no reniega de su tierra; es de Burgos y defiende Burgos». Otero acompañó la alusión a la ubicación de candidatura de Villalba con los titulares de prensa. Losa se refugió en las libertades de la persona. «Sentirse leonés es algo personal; y Villalba es leonés y se siente leonés; y aunque quiera olvidarse de León no puede. Se presenta por Valladolid porque está allí la sede de las instituciones», razonó el socialista. «Pues que vengan las instituciones a León y así Villalba puede presentarse aquí», replicó Joaquín Otero. La política industrial cambió de mano el curso del cara a cara entre Otero y Losa. El socialista habló de la descapitalización industrial de León, de la iniciativa del gobierno del PP «que no ha pasado de las primeras piedras en los polígonos de Villadangos, de Onzonilla y de Cubillos; tres polígonos y los tres sin empezar». El candidato socialista prometió la creación del observatorio de empresas para que no se pierdan empleos. Otero resumió con contundencia la invitación el director del Diario de León, Fernando Aller, moderador del debate, para que definiera los proyectos industriales de la UPL: «Que el mismo empeño que hacen para que las empresas se queden en Valladolid se haga para que se queden e inviertan en León. No se puede venir después de 16 años de gobierno diciendo vamos a hacer, vamos a hacer ...». Losa y Otero se despidieron con agradecimientos al talante y respeto mutuo en la exposición de ideas durante el debate.