Un hombre mata a su vecina a hachazos en Muxía porque creía que le querían matar
El hombre que mató el lunes a hachazos a una mujer en Muxía se encontraba en tratamiento psiquiátrico y tenía la «paranoia» de que los vecinos le querían matar, según indicaron sus vecinos y familiares. El suceso tuvo lugar en la aldea de Xurarantes, situada a cinco kilómetros de la localidad coruñesa de Muxía, cuando la víctima Sara Alvite Martínez, una viuda de 44 años, se disponía a sacar el coche del garaje para llevar a su hija al colegio. Fue la propia hija, de once años, la que descubrió el cuerpo de su madre, aún con vida, tendido en el suelo del garaje, a escasos metros del coche, en medio de un gran charco de sangre, producido por las profundas heridas del hacha. En un primer momento, el detenido huyó del lugar del asesinato, motivo por el cual fue buscado durante toda la noche, aunque ayer por la mañana se entregó a la Guardia Civil, en las inmediaciones de su vivienda, según fuentes del instituto armado. Daniel Romero, vecino del detenido, declaró que éste se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y «tenía la paranoia de que los vecinos le querían matar», dato que confirmó también el cuñado del agresor, Julio Romero. Este último afirmó que el agresor había hablado con un primo para que se quedase al cuidado de su ganado, porque quería abandonar el pueblo porque pensaba que los vecinos le querían matar. Julio Romero indicó que su cuñado, que vivía sólo y que no se relacionaba mucho con otros vecinos, podría haber dejado el tratamiento psiquiátrico. Raro y solitario La mayoría de los vecinos de esta aldea coincidieron en señalar que el presunto asesino era una persona muy rara y solitaria, que no se relacionaba mucho con nadie, y que sólo se dedicaba al cuidado de su ganado. En relación con la víctima, Daniel Romero explicó que la fallecida pasaba mucho tiempo en el Hospital Juan Canalejo de La Coruña, donde su hija recibía un tratamiento para combatir el cáncer que padecía. La víctima, Sara Alvite Martínez, viuda, presentaba una hemorragia cerebral causada por una herida inciso contusa en medio de la cabeza cuando fue descubierta por su hija pequeña, que fue quien alertó a sus familiares. Posteriormente, la Guardia Civil confirmó que Sara Alvite había sido agredida con un hacha. Los agentes del instituto armado se trasladaron al lugar de los hechos para tomar huellas, recoger muestras de sangre e interrogar a los vecinos que, según sus propios testimonios, no oyeron nada a la hora en que se produjo el crimen. El detenido, que esperaba a su víctima en el garaje cuando ocurrió el suceso, fue trasladado a la Comisaría de Carballo, que se encarga de las investigaciones del caso, sobre el que el juzgado ha decretado el secreto de sumario.