Sólo ocho de las 291 plazas concertadas están en León capital
«Estás tirando y preocupándote por tu madre y nadie te ayuda». María Jesús Estella trajo a su madre a León hace cinco años, cuando el comienzo de una demencia la empezó a apartar de la realidad y a privar de la autonomía necesaria para desenvolverse en la vida. Al principio la llevaba a un centro de día privado, pero a raíz de una recaída su situación empeoró y finalmente quedó estacionada. Ahora tiene 88 años y cada día hay que moverla, darla de comer y bañarla. No sabe hacer nada. «Tuve que ingresarla porque yo no podía con ella». Está en una residencia privada que cuesta mensualmente a la familia 991 euros. La pensión de su madre cubre el 50%. Esta mujer es una de las 3.121 personas que demandan una plaza asistida en una residencia pública o concertada en Castilla y León, que desde el 2001 funciona con una lista única para toda la comunidad. Otras 1.100 son demandantes de plazas de válidos y 146 de psicogeriátricas, una modalidad que no tiene ninguna plaza en León a falta de que sea abierto el centro socio sanitario construido sobre el solar del antiguo hospital de Cruz Roja en el centro de León. María Jesús Estella se niega a ingresar a su madre en una residencia fuera de León aunque sea concertada. «Me han dado dos veces y la he rechazado porque una vez era en Alija del Infantado y la otra en La Pola de Gordón y yo quiero que mi madre pueda estar en León». En León capital sólo hay ocho plazas concertadas en la residencia Buendía I y el acceso a los centros públicos es «prácticamente imposible» porque «van cubriendo sus plazas de asistidos con las personas que entraron como válidas y van envejeciendo y deteriorándose». María Jesús considera «absurdon que nos dejen solicitarla» y no se explica por qué en la ciudad no se amplía el número de plazas concertadas, como se ha hecho en La Pola de Gordón. Este centro está gestionado por la misma sociedad que se hizo cargo de la construcción y gestión del geriátrico que ocupa el antiguo hospital de Cruz Roja. Según la Gerencia de Servicios Sociales, el centro está aún cerrado a la espera de una licencia. En la provincia de León, casi el 57% de los mayores residen en pueblos a pesar de que el 54% de la población general vive en áreas urbanas y sólo el 46% residen en el campo. En la residencia privada donde está ahora la madre de María Jesús«puedo ir a verla hasta tres veces al día y darla de comer, porque está al lado de mi casa», precisa. «¿Por qué tienes que llevar a un ser querido al quinto pino cuando están todo el día pregonando que tenemos que hacernos cargo de nuestros mayores?».