El agua de León vuelve a ser útil para los pequeños riegos de las huertas locales

Las lluvias han limpiado de forma natural el cauce del Bernesga
La Confederación Hidrográfica del Duero considera que desde la entrada en funcionamiento de la estación depuradora de aguas residuales y, especialmente, desde el último año, cuando lluvias abundantes han limpiado de forma natural la contaminación acumulada en el cauce, toda la ribera vuelve a ser susceptible de regadíos sin riesgo. En contraste con las largas temporadas de sequía de finales de los ochenta, cuando las autoridades sanitarias llegaron a recomendar que no se consumieran productos de la vega del Bernesga aguas abajo de la capital por eventuales problemas sanitarios si previamente no se hervían las verduras de la zona. Los técnicos de la Confederación señalan ahora que han sido eliminados más del 90% de los productos contaminantes, de forma que apenas existe más riesgo para la salud de los consumidores que el que puedan tener productos importados de otras regiones y provincias, teóricamente sin problemas. Según las mismas fuentes, fuera de la antigua contaminación que generaban las aguas residuales de la capital y de los municipios de su alfoz ya no existen «puntos negros» que justifiquen medidas de alerta por encima de la cota de la ciudad, fuera de las habituales de explotaciones ganaderas o de pequeños núcleos de población aún sin depuradora. «¿Si ya puede utilizarse sin problemas el agua del río para regar? Legalmente nunca ha existido ninguna normativa que lo prohibiera, pero ahora tiene la garantía de la depuradora de León, cuyas aguas residuales eran el principal problema. Se mantiene el del estiaje pero es algo que no se resolverá hasta regular el caudal del río».