Una planta autosuficiente en producción eléctrica para autoconsumo
La depuradora de aguas de León, que inicialmente dependía de las compañías eléctricas para funcionar con un elevado consumo de energía, ha logrado también ser autosuficiente en esta materia con una planta de cogeneración de electricidad a partir de los gases de fermentación producidos por los propios residuos orgánicos. Estos son suficientes en temporada normal para abastecer de electricidad a todas las instalaciones de la planta, que suman una superficie de más de 95 hectáreas, incluídas las necesidades para mantener los tanques y silos más sensibles a una temperatura constante de 35 grados para que puedan funcionar en ellos los microorganismos encargados de «digerir» y reciclar la basura. La quema del biogás procedente de instalaciones propias permite, incluso, exportar hasta un 25% de energía sobrante a la red de Iberdrola, con la correspondiente disminución de los gastos de mantenimiento del recinto, aunque los técnicos dicen no haber echado las cuentas todavía para conocer en detalle el ahorro de costes. Sólo en épocas excepcionales la depuradora tiene que recurrir a la compra de energía eléctrica para mantener su funcionamiento. La cogeneración de energía junto con la venta de lodos residuales son dos de las vías posibles para abaratar el recibo de los usuarios o financiar la modernización de las instalaciones.