IU no avisó a Simancas de que se iba a abstener y forzó al PSOE y al tránsfuga a cambiar su voto
El PP evita la exclusión de Tamayo del órgano que dirige la investigación
El PP aprueba su calendario y su modelo de comisión para esclarecer la trama de Madrid

Simancas muestra su contrariedad en la Asamblea de Madrid
La Asamblea de Madrid investigará, finalmente, la supuesta trama inmobiliaria relacionada con los dos tránsfugas del PSOE, Eduardo Tamayo y Maria Teresa Sáez, cuya traición mantiene bloqueada la constitución del Gobierno de la comunidad autónoma. Un día más, la sorpresa volvió a saltar en la Cámara regional. Esta vez fue Izquierda Unida quien dio la campanada y, sin previo aviso al Grupo Socialista, decidió abstenerse y dejar solo al PSOE y a Tamayo en su oposición frontal a la comisión de investigación diseñada a medida por el Partido Popular, formación que terminó imponiendo todas sus condiciones. El inopinado cambio de posición de la coalición de izquierdas, que de facto daba luz verde a la comisión, forzó también el apresurado giro del voto de la formación que dirige Rafael Simancas y del propio tránsfuga, que terminaron absteniéndose. Antes del inicio de la reunión de la Diputación Permanente para decidir la creación de la comisión de investigación sobre la supuesta trama inmobiliaria en Madrid, el Grupo Socialista propuso dos cuestiones previas: apartar al diputado Eduardo Tamayo del órgano que debía dilucidar sobre el futuro de la investigación (ya que es una persona con «interés directo» en los hechos) y aprobar un nuevo plan de trabajo de la Diputación Permanente en el que los socialistas querían volver a proponer la inclusión de los 21 nombres vetados por el PP. Los 18 votos en contra del PP y el voto negativo del tránsfuga fueron suficientes para evitar la exclusión de Tamayo de la Diputación Permanente a la que accedió gracias al apoyo de los populares. El llamamiento de la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Ruth Porta, a la «obligación» de los diputados de «impedir y limitar» la actuación del representante del Grupo Mixto en cuestiones que le atañen directamente no tuvo eco en la bancada 'popular', que se negó a recusarle. Este hecho provocó el enfado en el líder del PSOE madrileño, Rafael Simancas, que denunció que la «coalición Aguirre-Tamayo prevalece siempre» y, en particular, en los momentos claves de la vida de la cámara madrileña. «Cada oveja con su pareja», ironizó Simancas.