Un compromiso de las fuerzas políticas
En las pasadas elecciones autonómicas, el PP prometió la construcción de al menos 1.000 pisos de este tipo con gestión pública al año en Castilla y León, y no menos de 3.000 de gestión privada. La gran novedad en sus propuestas era la creación de una nueva figura: la vivienda protegida de alquiler. Por su parte, las propuestas del PSOE, fueron mucho más arriesgadas. Su programa contemplaba en materia de protección oficial la construcción de unas 10.000 viviendas protegidas al año, promoviendo además el alquiler de otras 10.000 a lo largo de este periodo. El Plan de Vivienda y Suelo Tras la aprobación del nuevo Plan de Vivienda 2002-2005 por parte del Consejo de Ministros en marzo del año pasado, la inversión total realizada hasta hace cuatro meses (momento en que entra en vigor el Programa 2003) ascendió a 540.97 millones de euros (90.010 millones de pesetas) en toda la península. Los objetivos de este plan son, prioritariamente, apoyar a las personas con ingresos más bajos en la adquisición de una vivienda, incluyendo los sectores más desfavorecidos, por ejemplo los inmigrantes. Además, para facilitar la movilidad laboral, una de las prioridades es incrementar el número de viviendas protegidas en régimen de alquiler. Otra de las metas es facilitar a los jóvenes el acceso a la primera vivienda y mejorar las ayudas a las familias con hijos, adoptando medidas que faciliten su acceso a viviendas con mayor superficie, colaborando así con la política de fomento de la natalidad que impulsa actualmente el Plan de Apoyo a la Familia, que está actualmente en vigor. Las ayudas previstas e incluidas en este plan, que varía según la situación de cada individuo o de cada familia, también están a disposición de las familias que tienen a su cargo personas mayores o con algún tipo de minusvalía.