El PSOE amenaza al PP con dejar el pacto contra los tránsfugas si no le apoya en Madrid
El PSOE conminó al PP a abandonar el Pacto Antitransfuguismo si el grupo Popular no suscribe la reforma del Reglamento de la Asamblea de Madrid para crear la figura de los diputados «no adscritos». Esta medida, respaldada también por IU, privaría a Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez de los beneficios que disfrutan por pertenecer al Grupo Mixto como tener coche oficial, despacho propio, secretaria o cobrar un sueldo superior a 3.000 euros. El PP rechaza este posibilidad ya que, según Ana Mato, secretaria de Organización del partido, «los tránsfugas son un problema del PSOE». «En vez de pedir esta reunión deben tratar de alejarles de su partido y arreglar sus problemas internos», señaló la dirigente popular, quien apostilló que «gracias al PSOE, Madrid se ha convertido en una vergüenza nacional». Por su parte, el secretario de Organización de los socialistas, José Blanco, instó al Gobierno de Aznar y al PP a que condene la actuación de los diputados traidores en la Asamblea de Madrid «ya que si no lo hacen, el Pacto quedará en entredicho y el PSOE se replantearía su continuidad en él». Mato le respondió. «El PP siempre cumple con los acuerdos. Blanco tiene mucho que aprender de nosotros. Debe empezar a medir sus palabras ya que con sus declaraciones se está convirtiendo en el hazmerreír de todo el mundo». El portavoz de Izquierda Unida en el parlamento madrileño, Miguel Reneses, señaló que su partido solicitará, de todos modos, que se debata el asunto en un pleno extraordinario que se celebrará antes del día 28. Reneses indicó que el PP «debería tener más sensibilidad y votar a favor de esta modificación del Reglamento». El PP, contra los espías El PP se ha personado en la causa penal abierta por Telefónica contra dos de sus trabajadores -ahora despedidos- que habrían espiado los teléfonos móviles del tránsfuga Eduardo Tamayo, del secretario general de los populares en Madrid, Ricardo Romero de Tejada, y del abogado José Esteban Verdes, las tres personas que forman el «triángulo conspirativo» de la crisis de la Asamblea, según los partidos de izquierdas de la región.