El salario mínimo y el número de hijos son las referencias para el acceso a las ayudas
Las principales medidas adoptadas por el Ministerio de Fomento para llevar a cabo los objetivos previstos en el Plan de Vivienda 2002-2005 pasan por facilitar el acceso a las viviendas protegidas a las unidades familiares que reciban unos ingresos por debajo de 5.5 veces el salario mínimo interprofesional (S.M.I.). Para las familias numerosas, estos límites de ingresos se ven incrementados en un 20%, a lo que se podría añadir un 25% según estimen las propias Comunidades Autónomas en función del precio de la vivienda en su territorio. Las ayudas se concentran en el acceso por primera vez a una vivienda y, en el caso de que se trate de una familia numerosa, también se contemplan ayudas por cambio de vivienda a otra de mayor superficie cuando aumente el número de miembros de una familia. Además, el Ministerio de Fomento intensifica actualmente las ayudas a las unidades familiares de menores ingresos, creando incluso un tramo especial para todas aquellas que no superan 1.5 veces el salario mínimo interprofesional. Las ayudas directas a la entrada constituyen un aspecto importante del Plan de la Vivienda, por lo que se destinan específicamente a las familias cuyos ingresos son inferiores 3.5 veces al S.M.I., viniendo además acompañadas por una subsidiación de las cuotas de amortización de los préstamos hipotecarios. Pero, como alternativa de ayuda a la entrada, las familias pueden optar por un aumento notable de la subsidiación a las cuotas de amortización de los préstamos cualificados, renunciando en ese caso a la ayuda directa a la entrada. Algunas ayudas directas a la entrada son acumulables. Los jóvenes hasta 35 años recibirán además una ayuda especial de 3.000 euros para la adquisición de su vivienda y las familias numerosas, en función del número de hijos, de hasta 4.200 euros.