La Asociación Nacional de Guardias Civiles denuncia a Arnaldo Otegi
La Asociación Nacional de Guardias Civiles interpuso ayer martes una denuncia contra el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, quien el pasado domingo calificó de «perros fascistas» a los miembros del Instituto Armado. Los abogados de esta asociación, creada recientemente, estudian la posibilidad de concretar esta primera actuación con una querella. Lo ocurrido en la manifestación del domingo en San Sebastián en pro de la autodeterminación, permitida por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, sigue dando trabajo al sistema judicial. A la querella de la fiscalía de la Audiencia Nacional, que observa delitos de enaltecimiento del terrorismo por quemar una bandera española y por los gritos de «Gora ETA», se sumó ayer la denuncia presentada por la Asociación Nacional de Guardias Civiles. El presidente de este colectivo de agentes de la Guardia Civil, Juan Carlos Gabriel, afirmó sentir «rabia y pena» porque existan personas «racistas y con un nacionalismo rancio», aunque añadió que si los ataques vienen de este sector «es porque lo hacemos bien, y seguiremos defendiendo la libertad en el País Vasco». «Nosotros tenemos muchas víctimas en el País Vasco y, por respeto a ellas, tenemos que defendernos», dijo. Mientras tanto, el Gobierno culpó al PNV y al Ejecutivo vasco de los incidentes registrados el domingo en San Sebastián durante la manifestación aberzale y el posterior acto político, que concluyó con un discurso de Otegi y la quema de una bandera española entre aplausos y vivas a ETA. Permisividad de Ibarretxe El Gobierno acusa al Gabinete de Ibarretxe de «permisividad» con los terroristas y asegura que nada habría sucedido si la Consejería de Interior de Vitoria hubiera prohibido la marcha «con firmeza» y «solvencia jurídica». El ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, arremetió contra el Ejecutivo vasco y le responsabilizó de los incidentes, por los que la Fiscalía de la Audiencia Nacional interpuso el lunes una querella ante el juzgado de instrucción Central 6. Arenas criticó que el Gabinete de Juan José Ibarretxe ha mantenido «durante mucho tiempo» una actitud de «permisividad» hacia las movilizaciones aberzales. Denunció que hay precedentes de otras marchas en las que los asistentes quemaron banderas, profirieron gritos como «Gora ETA» e incurrieron en delitos de apología del terrorismo, que luego fueron tipificadas por la Consejería de Interior como actos políticos «sin incidentes». Para el Ejecutivo central, esa «permisividad» motivó que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Euskadi diera luz verde a la marcha que el domingo derivó en un acto proetarra. Considera que las resoluciones del Gobierno de Vitoria para impedir estas manifestaciones «no están motivadas como tienen que estarlo» porque su prioridad «no está en la terminación del terrorismo, sino en poner encima de la mesa su proyecto independentista». El ministro acusó una vez más a los nacionalistas vascos de «dar oxígeno a ETA».