La Interpol confirma que su nombre auténtico es Tony Bromwich y que fue condenado por dos violaciones frustradas
La prensa británica identifica a King como el «estrangulador de Holloway»
Los diarios aseguran que con 19 años asfixió a cinco mujeres para abusar de ellas

Tony Alexander King no es el nombre originario del británico que asesinó a Rocío Wanninkhof en 1999, en Mijas, y a Sonia Carabantes en Coín el pasado agosto. Su identidad real es Tony Bromwich, un viejo conocido para Scotland Yard. Bromwich, según ha informado Interpol a la Dirección General de la Policía (DGP), fue condenado en el Reino Unido por dos agresiones sexuales frustradas cuando aún era un adolescente, antes de establecerse en 1997 en la Costa del Sol como uno más de los millares de británicos residentes en Málaga. No obstante, la prensa británica en su edición de ayer fue mucho más allá y diversos periódicos aseguraron que Bromwich es el llamado «estrangulador de Holloway», el joven que con tan sólo 19 años sembró el pánico en el norte de Londres tras asfixiar hasta el desfallecimiento a cinco jóvenes para abusar sexualmente de ellas. Pese a sus antecedentes, este psicópata nunca figuró entre los sospechosos por los dos crímenes, ya que durante siete años vivió en España sin problema alguno bajo su nueva identidad legal: Tony A. King. La confirmación oficial de los antecedentes del homicida llegó el domingo, vía Interpol, al Ministerio del Intrerior: King, siendo aún un adolescente sin «edad penal» fue detenido y condenado por un «intento de violación» y un «atentado frustrado contra la integridad física de una mujer», también con motivación sexual. Después, tras salir de la cárcel, fue de nuevo arrestado y enviado a prisión por un «robo con fuerza». El director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, confirmó ayer, con todo tipo de cautelas, que estos tres hechos, por el momento, son los únicos antecedentes sobre King que Interpol-Reino Unido ha remitido a las fuerzas de Seguridad españolas. Interpol también ha informado de que Bromwich se cambió legalmente el apellido por el de King poco antes de su salida del Reino Unido. Pese a que las autoridades policiales londinenses no han facilitado más información al Ministerio del Interior, la prensa británica fue mucho más lejos: Bromwich, conocido como el «estrangulador de Holloway», fue capturado en 1985 después de haber asfixiado meses antes con un cable eléctrico a cuatro mujeres y una adolescente para abusar de ellas sexualmente. Las mujeres, todas ellas asaltadas en el barrio londinense de Holloway los lunes y miércoles (días en los que el británico no salía con su novia), no llegaron a ser asesinadas ni violadas, ya que el asesino, impotente, las dejaba inconscientes para someterlas a tocamientos. Siempre según los rotativos británicos, en 1986 fue condenado a diez años de cárcel. Tony Bromwich, sin embargo, sólo cumplió la mitad de su pena y 1991 quedó en libertad tras pasar cinco años en una institución juvenil. El asesino de la Costa de Sol no tardó en regresar a la cárcel tras ser condenado por el asalto a mano armada de una mujer. En 1996 volvió a quedar en libertad y un año después se estableció en España con una identidad falsa. Huida en España La Guardia Civil considera que la decisión Bromwich de establecerse en la Costa del Sol y de cambiar legalmente su identidad fue una «huida», ya que en el Reino Unido sigue siendo investigado en relación con doce casos diferentes aún no resueltos, todos ellos vinculados con ataques a mujeres de entre 19 y 38 años acaecidos entre 1987 y 1994. Unos sumarios que la Policía británica ha reactivado en los últimos días, a raíz de la detención del homicida de Mijas y Coín.