Diario de León

El ex edil de HB Eibar Ibon Muñoa declaró que acogió a los etarras en su casa «por amistad»

Comienza el juicio de Miguel Ángel Blanco con sólo un imputado

«Les deseo lo peor y espero que les caiga la pena máxima», asegura su hermana

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Paloma Abejón - redacción
León

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«Estoy deseando que esta gentuza pague con creces, les deseo lo peor y que les caigan los más años posibles». Así de clara era ayer Mari Mar Blanco, la hermana del concejal del PP de Ermua asesinado por ETA en julio de 1997 tras 48 horas de secuestro y un ultimatum que tuvo en vilo a toda España. El juicio contra el ex edil de HB en Eibar Ibon Muñoa, acusado de cooperar en el secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco y que se enfrenta a una petición de 24 años de cárcel, comenzó ayer en la Audiencia Nacional y hubo que sacarle de la sala blindada en la que suelen comparecen los etarras porque hablaba tan bajo que no se le oía. En su declaración dejó claro que alojó en su casa a los tres autores materiales del crimen, Irantzu Gallastegui Amaia y Javier García Gaztyelu Txapote, ambos presos en Francia, y José Luis Geresta Oker, ya fallecido, aunque recalcó que lo hizo por «amistad» y negó haber sido él quién facilitó a los integrantes del comando los datos sobre Miguel Ángel Blanco. Muñoa sostuvo ayer que él sólo sabía que pensaban secuestrar a un concejal del PP y que lo único que les facilitó fueron direcciones de tres ediles de Eibar, no de Ermua. Además, dijo que de haber sabido lo que iban a hacer no les hubiera ayudado. El acusado también admitió haber dejado las llaves de su coche a dos de los etarras y haberles hablado de un apartamento que sus padres tenían en Zarauz, un apartamento que, según el fiscal, se barajó inicialmente como lugar para tener encerrado a Miguel Án-gel Blanco aunque finalmente fue descartado. Numerosos cargos del Partido Popular y cientos de personas acudieron ayer a arropar a la familia de Blanco en la Audiencia en la primera sesión del juicio y desplegaron una pancarta que dejó patente en la céntrica calle madrileña que el espíritu de Ermua sigue vivo: «España Libertad. Todos contra ETA». El acusado, que tuvo que ser trasladado de la pecera blindada desde la que declaran los terroristas a la sala de vistas porque casi no se le oía, contó también al tribunal que, a finales de septiembre de ese mismo año, los tres miembros del comando Donosti regresaron a su casa de Eibar y que volvió a alojar a Amaia y'Txapote durante unos días y a Oker durante más tiempo. La hermana de la víctima comentó que en esos momentos sintió. «Ibon Muñoa no ha sido capaz de mirarme a los ojos. Ha demostrado, una vez más, que esta gentuza es valiente con un arma en la mano, pero son unos cobardes cuando les dejan solos y delante de la víctima». «Muñoa está implicado y después de seis años espero que se haga justicia y que paguen porque me han hecho mucho daño» MARI MAR BLANCO Hermana de Miguel Ángel Blanco

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