ETA abandonó a su cantera tras la caída de sus enlaces el año pasado
La dirección de ETA en Francia, tras la caída entre noviembre y diciembre de 2002 de los cuatro responsables de su «subaparato de captación», abandonó a su suerte a los entre 60 y 90 nuevos activistas reclutados para labores de información e infraestructura. Aunque buena parte de los 29 detenidos en el País Vasco, Navarra y Zaragoza durante la macro operación policial seguía recopilando información sobre posibles objetivos y algunos de los arrestados todavía trataban de reclutar a nuevos activistas, lo cierto es que estos nuevos miembros de ETA habían quedado «asilados», con apenas contacto entre ellos y lejos de poder pasar información o pedir ayuda a la cúpula terrorista en el país vecino. El sistema piramidal de reclutamiento de ETA está prácticamente desmontado, según los especialistas policiales, que no obstante investigan si detrás de treinta alias descubiertos en los diferentes archivos de ETA se esconden otros tantos «canteranos» terroristas. Los servicios de Información destacan la «desorientación» de los canteranos etarras, a los que nadie en nombre de ETA se había dirigido desde finales de año para garantizar su seguridad, proponer su huida al país vecino o hacerse cargo de los datos sobre posibles víctimas.