La Diputación ha multiplicado por diez el presupuesto en cuatro años, pero la demanda sigue creciendo
Más de 500 leoneses precisan ayuda a domicilio para poder seguir en sus pueblos
Aunque la Diputación ha multiplicado por diez, en cuatro años, las dotaciones en teleasistencia y ayuda a domicilio, la demanda de este tipo de
«Mejor que aquí no estoy en ningún sitio», dice Mauro Granda de Ribota, su pueblo. El hombre, que ronda los 60 años, vive solo en esta localidad del valle de Sajambre a ocho escasos kilómetros de Asturias y corre riesgo de sufrir ataques epilépticos, así que sus primos, los parientes más cercanos que residen en el pueblo, decidieron solicitar el servicio de teleasistencia. Un teléfono conectado a una central de llamadas que presta atención a 2.707 usuarios en la provincia y sirve como complemento a la ayuda a domicilio. Carmen, una vecina, le arregla la casa tres por veces por semana durante una hora. Con su pensión y la ayuda familiar se arregla para comer fuera de casa, «subiendo y banado cuestas, que ésto no es como León y Valladolid», aclara el hombre. Desde hace un mes, Mauro lleva un medallón - « tráigolo siempre al cuello», indica- que con sólo apretar un botón activa una terminal telefónica conectada con una central donde atienden su petición. Está pensado para las emergencias, pero cada una de las 2.707 personas que disponen del terminal en la provincia pueden conectar con la central cuando lo deseen. Centralita en Valladolid «Yo todavía no lo he usado», precisa el único beneficiario de Ribota. Por suerte, sólo ha tenido que realizar la llamada de prueba. «Algunos nos llaman para dar las buenas noches. Nos dicen cosas como que ya se han tomado la medicación o simplemente que se van a acostar», explica la coordinadora. Cruz Roja de Castilla y León gestiona la central, desde Valladolid, para las nueve provincias de la comunidad gracias a un convenio de 10 años con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que caduca en el 2004. Sin embargo, hay cerca de medio millar de personas en la provincia que esperan la adjudicación de una de estas terminales y del servicio de ayuda a domicilio como alternativa a una residencia de personas mayores. «En los pueblos hay muy poca gente, pero la poca gente que queda es mayor», subraya el diputado de Bienestar Social. Agilizar la lista de espera de estos servicios integradores es uno de sus objetivos prioritarios. «La teleasistencia y la ayuda a domicilio son dos servicios que dan posibilidad de permanecer en los pueblos a estas personas», añade. El técnico Agustín Matilla señala que la lista se consiguió reducir en mayo a 145 personas, pero en los últimos cinco meses se ha triplicado hasta rozar los 500 en ambos servicios. León, la cobertura más baja Por el contrario, León asegura que «no existe lista de espera» en ayuda a domicilio ni en teleasistencia, aunque son servicios en los que «continuamente se producen bajas y altas». El Ayuntamiento de León presta servicio de ayuda a domicilio a 320 personas y de teleasistencia a 605. Su índice de cobertura sobre la población de más de 65 años de la capital es del 1,1% y del 2,1%, mientras que la Diputación ha alcanzado el 2,4% y el 2%, respectivamente. El presupuesto para ayuda a domicilio es de 591.250 euros y 183.480 para teleasistencia. Tanto la cobertura como el dinero que el municipio leonés tiene para este servicio dista mucho de las cantidades que administra el segundo ayuntamiento de la provincia. Según Reiner Cortés, concejal de Bienestar Social, en Ponferrada se ha conseguido dar servicio a 356 usuarios al alcanzar una financiación de un millón de euros. En San Andrés hay en lista de espera «sólo algunos casos urgentes». la cobertura de ayuda a domicilio es la más alta y alcanza al 3,7% de la población de más de 65 años, si bien son posibles beneficiarios personas de menos edad con alguna discapacidad. «Ha habido un incremento considerable de usuarios respecto al año anterior», precisa la Concejalía de Servicios Sociales. Presupuesto en ascenso La Diputación es la institución que más ha aumentado la cobertura de servicios integradores (ayuda a domicilio y teleasistencia). En el último cuatrienio el presupuesto se ha multiplicado por diez. De los 370.403 euros (61,6 millones de pesetas) que destinó a ayuda a domicilio en 1999 ha pasado a la cantidad 3.840.820 euros (639 millones de pesetas) en el 2003. «La Junta nos financia las dos terceras partes y la Diputación aporta un tercio, cuando sólo está obligada a pagar el 10%», explica el diputado de Bienestar Social, Agustín García Millán. La teleasistencia cuenta con un presupuesto de 418.794 euros y de 1.200 terminales con cobertura en enero a 1.579 en septiembre. La previsión es alcanzar las 1.700 terminales a finales de año. La ayuda a domicilio que presta la institución provincial a municipios de menos de 20.000 habitantes beneficiaba hasta agosto a 1.851 personas, 500 más que en diciembre de 2002. La Diputación tiene entre los posibles demandantes a una población de 72.273 personas de más de 65 años sobre las 43.595 que suman León, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo, los tres municipios que prestan directamente los servicios sociales integradores. Dos urgencias por semana La creciente demanda de la población rural se traduce en una media de dos urgencias por semana que «pasan por encima de la lista de espera», precisa el responsable de Servicios Sociales. Esto significa que «en 24 horas tenemos que dar respuesta a personas que se encuentran con una necesidad perentoria», precisa el técnico provincial. La ayuda a domicilio, que comenzó como un servicio gratuito, tiene tasas en todas las instituciones. En la Diputación, el precio para la usuaria tipo -una mujer viuda mayor- es de 9,63 euros al mes por una hora diaria. Para un matrimonio, con pensiones mínimas, el precio es de 16,25 euros al mes por el mismo servicio. La Diputación tiene ya el borrador de una ordenanza para establecer una tasa de teleasistencia, que ya existe en municipios como León, donde una mujer viuda como Eloina Mayo paga 5,91 euros al mes por este servicio y 6.51 euros por la ayuda a domicilio. «La ayuda a domicilio y la teleasistencia dan posibilidad a las personas mayores de permanecer en los pueblos» AGUSTÍN GARCÍA MILLÁN Diputado de Bienestar Social