Los jueces alertan de que el 40% de los juicios rápidos no se resuelvencomo tales
El análisis que el Poder Judicial hizo ayer de los primeros seis meses de existencia de los juicios rápidos arrojó algunas sombras sobre el «rotundo éxito» con que califica el Ministerio de Justicia la aplicación de la ley que entró en vigor el 28 de abril pasado. En seis meses de aplicación de la reforma, unos 24.500 delitos de fácil instrucción han sido juzgados en un máximo de 22 días y casi 55.000 faltas (infracciones penales menores) se han resuelto en un máximo de ocho días. Desde abril, se tramitaron 104.000 asuntos para su resolución rápida, aunque parte de ellos aún no han concluido. El enjuiciamiento ordinario de estos casos requería antes uno plazo medio mínimo seis meses a un año. El dato que centró la rueda de prensa de los vocales del CGPJ es el hecho de que el 40% de los presuntos delitos que la Policía llevó a los juzgados desde el pasado 28 de abril para que fuesen tramitados como juicios rápidos, unos 14.800, no se ha resuelto por este sistema. Nadie en el Poder Judicial supo explicar los motivos concretos de por qué cuatro de cada diez delitos de enjuiciamiento rápido, que en principio cumplían todos los requisitos legales para tramitarse por este sistema, no terminan en conformidades en el juzgado.