El líder de la FSM advierte a Aguirre que no tolerará movimientos a favor del sector inmobiliario
Simancas pide la reforma del proceso del recuento de votos electorales
Bono está convencido de que los traidoresTamayo y Sáez cobraron dinero

Rafael Simancas durante la noche electoral
El secretario general del PSOE madrileño, Rafael Simancas, aseguró ayer que va a solicitar la revisión y reforma del proceso de escrutinio electoral que tantas críticas ha recibido después del 26-O. Esta será la primera iniciativa parlamentaria que promueva el líder socialista como jefe de la oposición en cuanto se constituya la nueva Asamblea de Madrid. Simancas, tras la primera reunión después de los comicios de la dirección de la FSM, advirtió a la presidenta electa, Esperanza Aguirre, que no tolerará movimientos del Gobierno madrileño en defensa del sector inmobiliario. Simancas, al término de la primera Ejecutiva Regional de la FSM tras las elecciones, criticó la «instrumentalización de los ritmos en la información del escrutinio» que hizo el Ejecutivo madrileño en funciones de Alberto Ruiz-Gallardón, una actitud «reprochable» que «contribuye al menoscabo de la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas». Criticó al también alcalde de Madrid de haber actuado en la noche electoral «más como un portavoz y un dirigente del PP que como un responsable institucional», ya que en su breve comparecencia ante los medios «hizo una valoración política y felicitó» a Esperanza Aguirre, a la que dio como ganadora de las elecciones a pesar de que quedaba por escrutar el seis por ciento de los votos. El presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, se mostró ayer convencido de que los socialistas traidosres Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez han recibido «contraprestación económica» por su traición al PSOE en la Asamblea de Madrid, pero lamentó no tener pruebas para señalar a quien les compró. Según dijo, el PSOE debe buscar ahora el voto moderado y de centro y no sumar mecánicamente los votos de Izquierda Unida a los socialistas. Bono se mostró satisfecho por haber respaldado en su campaña al candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Rafael Simancas, quien, a su juicio, ha demostrado en estas elecciones, «su valor y su fuerza». Todo lo contrario que han demostrado, dijo, los diputados tránsfugas, porque «nunca personas con tan escasa significación y bagaje intelectual pudieron hacer tanto daño». El barón socialista cree que tanto Tamayo como Sáez han recibido «contraprestación económica» por hacer lo que hicieron en la Asamblea de Madrid, aunque lamentó que, sin pruebas, «no puedo señalar al culpable». Bono eludió hablar de responsabilidades políticas por la inclusión en las listas de los tránsfugas. «Lo que haya que pagar, ya lo pagamos el domingo», dijo. Apostó por «licenciar» a los políticos que creen que ganar es «un menester despreciable» y dijo coincidir con el secretario general de su partido, José Luis Rodríguez Zapatero en que «ganaremos si lo merecemos».