La parricida quiso dar celos a su marido con un taxista
Un taxista de Murcia cuyos servicios profesionales fueron requeridos en varias ocasiones por Francisca González, a la que se juzga desde el lunes en la Audiencia Provincial de Murcia por el asesinato de sus dos hijos menores, dijo ayer al declarar como testigo que esta mujer lo quiso utilizar para darle celos a su esposo. El testigo, M.R., añadió que «una vez me pidió que simulara que era su amante, para que su marido sintiera celos, pero le contesté que yo no entraba en ese juego». M.R. comentó también que conoció a la presunta parricida de Santomera unas dos semanas antes del doble crimen, cometido el 19 de enero del 2002, al encargarle aquélla que la trasladara al polígono industrial de Lorquí (Murcia) para reencontrarse con su esposo, camionero, que regresaba de viaje. «En ninguna de estas ocasiones lo encontramos, aunque ella me dijo que un coche que estaba aparcado en la zona era el de su esposo». | efe