La dirección del PP da por zanjada la crisis aunque se mantiene el incremento de otros ocho impuestos madrileños
Rajoy impone su liderazgo y fuerza a Gallardón a retirar la subida del IBI
El alcalde se autoinculpa de lo ocurrido por no haber acertado al explicar la medida
Mariano Rajoy hizo ayer una exhibición de su autoridad y capacidad de liderazgo al forzar al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, a retirar una parte de su plan de subida de impuestos en la capital. El candidato del PP mantuvo una reunión con el regidor madrileño en la que le expuso la conveniencia de que renunciara a su intención de elevar la presión fiscal y Gallardón, tal y como él mismo reconoció ayer, cedió. Aunque la marcha atrás de Gallardón no es total, ya que sólo retirará el recargo de del 50% en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para viviendas vacías y mantiene la subida en otros ocho impuestos, Rajoy se dio por «satisfecho», según explicó la coordinadora de Organización del PP, Ana Mato. Desde Génova se quiso evidenciar el hecho de que la decisión de Gallardón se produce a instancias de Rajoy, lo que no impidió que Mato asegurara que el actual alcalde de Madrid «es y será un magnífico» regidor de la capital. «No es un señor del que no tengamos ya experiencia o que no sepamos cómo ha actuado», dijo la coordinadora del PP. Reunión importante Gallardón aprovechó un acto público en el Metro de Madrid para admitir que había mantenido una «importante» reunión con Rajoy tras la que decidió retirar el nuevo impuesto para evitar la «confrontación». «No quiero que ninguna medida de mi equipo pueda entenderse en confrontación con mi partido», dijo el alcalde, que se autoinculpó de la polémica al no haber «acertado al explicar» la medida a los ciudadanos. «Hago esto de acuerdo con el secretario general de mi partido», añadió Gallardón para dejar clara su sumisión al nuevo secretario general del PP. El alcalde ha dado ya instruc-ciones al concejal de Hacienda, Juan Bravo, para que modifique el proyecto de incrementar a partir del próximo año en un 50% el Impuesto de Bienes Inmuebles. La medida ahora retirada era en todo caso de difícil aplicación ya que requería que el Ministerio de Hacienda definiera qué se entiende por «vivienda vacía» a través de un reglamento de la Ley de Haciendas Locales. La marcha atrás de Gallardón fue acogida con alivio y satisfacción en la dirección del PP, que temía que la polémica lesionara la capacidad de liderazgo de Rajoy en el partido. La solución de la crisis pone fin también a un peligroso enfrentamiento entre el vicepresidente primero, Rodrigo Rato, y el alcalde de Madrid. Gallardón menospreció a Rato y retó a Rajoy a desautorizar públicamente su gestión. Aseguró que una sola palabra del secretario general en contra de sus medidas bastaría para que las retirara. Rajoy optó por una estrategia de bajo perfil y evitó en todo momento desautorizar en público a Gallardón. Incluso llegó a considerar «compatible» la subida de impuestos en Madrid con la política de contención fiscal del PP. Pero finalmente ha optado por tomarle la palabra y forzarle a renunciar a su proyecto. El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, cree que el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha aplicado «sin tapujos» la auténtica política fiscal del Gobierno al subir los impuestos del Ayuntamiento. A pesar de que este lunes el díscolo del PP cedió a las presiones de su partido el líder de los socialistas preguntó al alcalde madrileño qué pasa con las otro ocho tasas que ha aumentado desde que tomó el bastón de mando de la capital. «Ruiz-Gallardón ha hecho a las claras lo que el PP hace con engaño: subir los impuestos». Rodríguez Zapatero declinó entrar a comentar las discrepancias internas del PP.