El acusado no vincula a Dolores Vázquez con el caso durante su comparecencia de ayer
King declara ante la juez que el asesino de Wanninkhof es Graham
La defensa cree que tras la muerte de la joven estaría una estructura criminal organizada

Tony King, a su llegada ayer a los juzgados de Fuengirola
Tony Alenxader King, detenido como presunto asesino de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes, declaró ayer ante la titular del juzgado número 6 de Fuengirola (Málaga) que el autor material de la muerte de la joven mijeña, ocurrida hace cuatro años, fue el británico Robert Graham. Así lo confirmó a su salida del juzgado fuengiroleño el abogado defensor, Adrián Broncano, quien afirmó que durante su declaración «ha relatado de una manera precisa la intervención de Graham en los hechos y también su participación». Durante las doce horas de interrogatorio, en las cuales King se derrumbó en alguna ocasión y rompió a llorar, manifestó que «teme por la vida de su hija». Según su abogado, «porque sabe que los autores del crimen tienen un asunto importante que resolver, que son las manifestaciones y las imputaciones que se puedan derivar de la declaración de King». Por ello, anunció que se va a solicitar «de una manera formal» la ayuda de las Fuerzas de Seguridad para que protejan a la hija de Tony King y para que se refuercen las medidas de seguridad en torno a su cliente. El letrado de la defensa negó que su cliente haya nombrado en alguna ocasión a la otra imputada en el caso, Dolores Vázquez, con lo que no la relacionó con la muerte de Rocío Wanninkhof. Para Broncado, lo dicho por su defendido abre una nueva perspectiva en el caso, «da un giro importante», y estimó que ahora deben ser las acusaciones las que impulsen el proceso. Estructuras importantes King precisó circunstancias «importantes» para el esclarecimiento del proceso, que, a juicio del abogado defensor, «no tiene ya como finalidad resolver la muerte de Rocío, sino también otras muchas estructuras importantes que están operando en nuestro país y que tienen procedencia extranjera, fundamentalmente en Londres». Sobre ellas afirmó que cuentan con «un amparo de aparente legalidad y que sirven de vehículo para extorsión, evasión de capital y tráfico de personas». Asimismo, agregó que «parece una estructura criminal organizada en la que estarían algunas de las personas que han declarado en este proceso». Por su parte, el abogado de la acusación particular, Marcos García Montes, se limitó a comentar que la actuación judicial, «no de la jueza», le causó «vergüenza ajena y es un insulto a la inteligencia».