Uno de los sospechosos pertenecía a un comando que esperaba órdenes para atentar
Doce detenidos en una nueva operación contra el «aparato de captación» de ETA
Acebes asegura que los arrestados eran los «elegidos» para reestructurar la banda terrorista
Cuarto golpe de la Policía Nacional, con órdenes del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, al «aparato de captación» de ETA. La redada, puesta en marcha a primera hora de la madrugada de este martes, permitió la captura de doce supuestos terroristas -de entre 23 y 34 años- en distintas localidades del País Vasco y Navarra, así como en Sevilla. De nuevo, el origen del golpe está en la documentación incautada el pasado mes de diciembre al jefe de los comandos operativos de la banda, Ibon Fernández de Iradi, Susper , que puso al descubierto toda la infraestructura de reclutadores de la organización y buena parte de la cantera terrorista. Algunos de los detenidos, sospechan los investigadores, podrían haberse integrado ya en comandos terroristas prestos para actuar en el futuro. El ministro del Interior, Ángel Acebes, llegó a asegurar que estos nuevos militantes eran los «elegidos por ETA para reestructurar la banda». En la operación participaron 150 agentes de las Fuerzas de Seguridad. Uno de los detenidos, según fuentes de la lucha antiterrorista, sería miembro «legal» (no fichado) del denominado «comando Basajaun», un hasta ahora desconocido grupo etarra «latente» ya constituido y que se encontraba a la espera de órdenes para comenzar a cometer atentados. García Urbieta fue arrestado por la Ertzaintza en julio de 2000 por participar en actos de violencia callejera en Irún (Guipúzcoa), aunque finalmente quedó en libertad provisional. La operación concluyó con el arresto de Regina Maiztegui Aboitiz en los jardines de Murillo, en Sevilla. La mujer, que reside en Pamplona, fue capturada cuando se desplazaba a Huelva a visitar a un preso en la capital onubense. Además, durante la redada los agentes registraron hasta quince domicilios, en donde se incautaron de abundante documentación en soporte papel e informático, si bien no hallaron armas ni explosivos. Los «elegidos» Acebes aseguró que los supuestos activistas capturados «ya habían dado el paso para integrarse en la organización terrorista y formar parte de su estructura». Los arrestados, que habían sido «elegidos por ETA para reestructurar la banda», ya tenían «encomendadas» responsabilidades en «todos los ámbitos de actuación terrorista en España». Por ejemplo, labores en el «aparato de captación» de nuevos miembros de ETA, recopilación de información para cometer atentados, tareas «logísticas» e incluso -desveló Acebes- algunos ya se habían integrado en comandos operativos «con objetivos concretos». Según el titular de Interior, el objetivo principal de los doce activistas detenidos era la «recomposición integral de la estructura básica de ETA en España», una «reestructuración potente» decidida por la cúpula de ETA en 2001 y 2002 tras ser golpeada con contundencia por las fuerzas de Seguridad. Fue entonces -dijo el ministro- cuando la banda terrorista procedió al «reclutamiento y selección» de los ahora arrestados para «adjudicarles distintos ámbitos de responsabilidad» en el seno de la organización, especialmente en el País Vasco y Navarra. Acebes destacó los antecedentes de algunos de los canteranos etarras arrestados por terrorismo urbano, así como la vinculación de algunos de ellos con Batasuna.