El Gobierno impide que Cataluña decida el caudal mínimo para dar agua
La UE anuncia que financiará uno de los trasvases del PHN
Bruselas proporcionó ayer una alegría al Gobierno español al dar el plácet al primero de los trasvases menores diseñados por el Plan Hidrológico Nacional. Un portavoz de Política Regional de la Comisión Europea confirmó que cofinanciará el trasvase Júcar-Vinalopó, después de recibir el dictamen medioambiental favorable de la Dirección General de Medio Ambiente. La oficina del comisario de Política Regional, Michel Barnier, es la que tiene que dar la aprobación definitiva a las ayudas y ya advirtió en el pasado que, ni en este caso, ni en el polémico trasvase del Ebro, se opondría al dictamen de la comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallström. El Gobierno español entregó en octubre de 2002 a Bruselas la información correspondiente a este trasvase incluido en el Plan Hidrológico Nacional (PHN) y pidió una subvención de 80,121 millones de euros a cargo de los fondos europeos para el desarrollo. El Ejecutivo comunitario respalda de esta forma y por primera vez uno de los trasvases del PHN español. El punto más controvertido sigue siendo la conducción de agua del Ebro a las cuencas del Júcar y Segura, y Barnier y Wallstrom tienen previsto anunciar su posición al respecto el próximo 16 de diciembre en el Parlamento Europeo. Mientras tanto, CiU puso ayer el grito en el cielo ante lo que considera una actitud «desleal» y «traidora» del PP, que ha vuelto aprovechar la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de 2004, ahora en trámite en el Senado, para intentar colar subrepticiamente decisiones incómodas o polémicas. Un enmienda del PP al proyecto pide cambiar un artículo del PHN a fin de que sea la cuenca hidrográfica correspondiente la que determine cuál es el caudal mínimo necesario del Ebro para abrir la espita del trasvase. Este cambio echa por tierra la que fue principal aportación de CiU al PHN y la razón de su voto afirmativo cuando éste se aprobó.