El terrorista estaba acompañado por otros dos miembros de la banda, entre ellos una mujer
La policía captura al grapo leonés cuando planeaba un atraco en Madrid
La Policía detuvo ayer en Fuenlabrada (Madrid) a tres integrantes de los Grapo, dos hombres -Ignacio Varela y Francisco Rodríguez Muñoz (de León)- y una mu

Una vecina de la calle Castilla La Nueva comenta a los periodista cómo ocurrió la detención
Los arrestados acumulan siete reclamaciones de la Audiencia Nacional por terrorismo y atracos a furgones y bancos. La Policía les encuadra en un comando operativo dedicado a la comisión de atracos para financiar a la banda. Las detenciones suponen la culminación de varios meses de investigaciones, que han permitido asestar un nuevo golpe a esta banda, cuya cúpula operativa fue desarticulada en París en el 2000 y 2002 en sendas operaciones antiterroristas. Los dos hombres contactaron poco antes de ser detenidos con una mujer cuya descripción no coincide con la de la tercera detenida en esta operación, Mónica Refojos, arrestada a pocos metros de donde lo fueron Francisco Rodríguez Muñoz e Ignacio Varela. La secuencia de acontecimientos habla de un primer contacto de los dos presuntos miembros varones de los Grapo en la cafetería El Diamante de la calle Castilla La Nueva, de Fuenlabrada. Alrededor de las siete de la mañana, una mujer joven entró en la cafetería. Fue reconocida por el camarero, quien aseguró recordarla de hace quince días, e incluso lo que tomó en ambas ocasiones: un vaso de leche con cacao. La joven contactó por teléfono en más de una ocasión con alguien a quién explicó cómo llegar desde la estación ferroviaria de La Serna hasta allí. Poco después, aparecieron en el bar dos hombres que podrían ser Rodríguez y Varela. Ellos tomaron café y no cruzaron palabra entre sí. Los hombres se levantaron y se fueron indicando antes al camarero que la joven rubia pagaría los cafés, lo que sorprendió a los clientes y al empleado al no haber hablado entre ellos. Al parecer, y según confirmaron fuentes policiales, la extraña actitud de los tres individuos se explica porque estaban preparando el atraco a una sucursal bancaria, como ya llevaron a cabo dos de los detenidos el pasado 20 de Junio en Alcorcón, cuando robaron 200.000 euros de una sucursal de Caja Madrid en la Calle Polvoranca. Minutos después, alguno de los vecinos de la calle Castilla La Nueva, se despertó al grito de «alto, policía» que llegaba desde la calle. Uno de ellos relató cómo vio a los agentes de la policía encañonar a los dos hombres. Se acercaron otros policías con una joven esposada. La operación seguía anoche abierta. Los tres detenidos acumulan siete reclamaciones por banda armada y comisión de atracos a furgones blindados y sucursales bancarias.