Don Juan Carlos pide unidad para luchar contra el terrorismo «con todos los instrumentos del Estado de Derecho»
El Rey reclama que se mejoren las condiciones de trabajo de los militares
«De nada sirve el mejor armamento si quien lo maneja no está capacitado», asegura. Tr
El Rey don Juan Carlos pronunció ayer con motivo de la Pascua Militar un discurso cargado de contenido en el que reclamó que se mejoren «las condiciones de trabajo diario» de los militares españoles, y en especial de aquellos que desarrollan sus misiones en el extranjero. El monarca lanzó constantes mensajes de apoyo y aliento a las Fuerzas Armadas y aseguró que es necesario dedicar a la formación de los militares españoles «todo el tiempo y esfuerzo necesarios». «De nada nos sirve el material más sofisticado», dijo, si el personal encargado de mane-jarlo «no está adecuadamente capacitado». El acto celebrado en el Palacio Real fue este año especialmente emotivo por el recuerdo de los 62 militares que murieron en Turquía en el accidente sufrido por el avión Yakolev 42 cuando regresaban de una misión en Afganistán y por los ocho miembros del CNI muertos en Irak como consecuencia de lo que el Rey calificó de «crueles y brutales atentados». Recuerdo a los caídos Ante la cúpula de los tres ejércitos, el Rey dedicó un emocionado recuerdo y expresó su profundo reconocimiento a los caídos durante el 2003. Destacó la «entrega y el servicio a España» de todos ellos y envió a sus familiares «todo el afecto y solidaridad que merecen». Don Juan Carlos expresó su orgullo como jefe supremo de las Fuerzas Armadas por la manera en que los militares «mejoran día a día en su vocación de servicio». Se refirió en concreto a las misiones realizadas por el Ejército y la Guardia Civil en los Balcanes, Afganistán, el Oceáno Índico, Kuwait o Irak y destacó la «alta valoración, capacidad y eficacia» que todos ellos han demostrado en el desempeño de sus misiones. Ante el ministro de Defensa, Federico Trillo, el monarca destacó también la puesta en marcha de nuevos programas de armamento y «la elevada disciplina, alta preparación y progresiva modernización» de las instalaciones militares. Como cada año, don Juan Carlos dedicó buena parte de su discurso a condenar «la lacra del terrorismo» que, a su juicio, sigue siendo «la mayor amenaza que nos acecha». Se refirió en concreto al último intento de atentado de ETA en la estación de Chamartín en el día de Nochebuena y señaló que con ello «se ha reafirmado, en toda su crudeza, la plena vigencia de sus más abominables intenciones». Frente a ello, reclamó la unidad de todos pero también que se utilicen «todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho» en la lucha contra el terrorismo a cuyas víctimas envió un mensaje de apoyo. Esa batalla debe hacerse, dijo desde «el amor a la paz, la libertad y la democracia». Telegramas El Rey quiso tener también un recuerdo hacia quienes no pudieron estar presentes ayer en Madrid y envió telegramas de felicitación y apoyo a los jefes de las unidades que cumplen misiones internacionales para que las hicieran extensivas a todas las unidades. Al acto que se celebró en el Palacio Real asistieron también la Reina y el Príncipe de Asturias, así como el presidente del Gobierno, José María Aznar; los ministros de Defensa e Interior, Federico Trillo y Ángel Acebes, y los directores de la Guardia Civil y del CNI, Santiago López Valdivielso y Jorge Dezcallar. «Un objetivo de primer orden, que debemos perseguir a todos los niveles de mando, es el de mejorar las condiciones del trabajo diario de nuestras unidades y dedicar a la formación todo el tiempo y esfuerzo necesarios» «Debemos permanecer todos unidos y decididos en el empeño de erradicar la lacra del terrorismo, con todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho, desde el amor a la paz, la libertad y la democracia» JUAN CARLOS I Rey de España