Expertos de la asociación de astronomía estudiaron el fragmento en el lugar donde se incrustó hace una semana
Aparece en un vivero de Villalobar un trozo del meteorito que cayó el día 4
La Guardia Civil retiró la roca y la enviará al CSIC para analizarla y confirmar su autenticidad

A pesar de que durante la última semana han aparecido diferentes fragmentos de roca que se creían desprendidos del meteorito avistado el día 4 de enero, hasta ahora, ninguno de las aparecidos se han acreditado como aunténticos. Sin embargo, hace dos días, en los Invernaderos Sofía, en Villalobar, apareció un nuevo pedazo que parece cumplir todos los requisitos para ser calificado como verdadero. La roca, con forma de cuña y con unas dimensiones de ocho centímetros por cuatro de ancho, fue encontrada por Víctor Castro, uno de los empleados del vivero. No se había localizado anteriormente porque en la la zona en la que cayó había maquinaria y cajas. Una pequeña rotura en el techo de plástico que cubre el viviero indica el lugar por el que entró el fragmento. Los bordes de la fisura están quemados. El recorrido del fragmento le llevó a a terrizar sobre dos lonas superpuestas que cubren la turba, para impedir que las plantas echen raíces. En el lugar del impacto de la posible roca de meteorito las dos lonas quedaron completamente quemadas, de tal modo, que una de las partes del fragmento entró en contacto con la turba. Según varios miembros de la Asociación Leonesa de Astronomía todo parece indicar que el fragmento hallado sí puede pertenecer al bólido avistado el pasado domingo, sin embargo, prefieren no asegurar nada hasta que no se realicen los exámenes oportunos, que se llevarán a cabo, probablemente el lunes en los laboratorios del Centro Superior de Investigaciones Científicas. Los miembros de la asociación consideran que el vivero era un lugar ideal, porque la roca se puede localizar y porque los restos que deja a su paso quedan patentes en los plásticos del habitáculo. Si se confirmara la autenticidad de esta roca, ésta se convertiría en la primera que se identifica como tal desde 1947, cuando por las mismas fechas. De momento, la roca está en las dependencias de la Guardia Civil a la espera de ser trasladada a Madrid. «El grueso del bólido cayó en Picos de Europa por lo que será casi imposible recuperar los restos» JOSÉ ÁNGEL DOCOBO, director del Observatorio Astronómico de Santiago