Ana Mato califica la oferta socialista en materia fiscal y educativa de «poco creíble y novedosa»
El PP desgastará el programa del PSOE antes de presentar sus propuestas
Mariano Rajoy no desvelará su proyecto para las generales hasta mediado febrero
Ana Mato, durante la rueda de prensa que ofreció ayer
El Partido Popular dejará que el PSOE desgaste su programa electoral antes de presentar el suyo en pequeñas píldoras a partir de la próxima semana. Mientras los socialistas se ven obligados a responder a las críticas sobre sus propuestas en materia educativa, fiscal o autonómica, el PP se parapeta detrás de lo que considera los grandes éxitos del Ejecutivo de Aznar a través de las convenciones regionales que ya ha comenzado a celebrar en distintas comunidades autónomas bajo el epígrafe «Ocho años de gobierno bien hecho». Estas conferencias llegarán a su clímax el próximo sábado en Madrid. Será entonces cuando Mariano Rajoy arranque su precampaña, aunque habrá que esperar hasta el tercer fin de semana de febrero para conocer el detalle del documento con el que se presenta a las generales. De momento, la estrategia de los populares se centra en restar credibilidad a las promesas electorales de los socialistas. Sus intención es hacer mella en dos cuestiones: la supuesta falta de cohesión interna del PSOE y la «hipoteca» a la que José Luis Rodríguez Zapatero ha sometido a todo su partido al pactar en Cataluña con los independentistas de Esquerra Republicana de Cataluña. «Ha de quedar claro -señaló ayer la coordinadora de Organización del PP, Ana Mato- que cuando uno vota a los socialistas no vota a lo que ellos dicen, sino el resultado de esa hipoteca y la necesidad de pagarla». Mato arremetió contra los proyectos anunciados por el líder de la oposición en los últimos días y aseguró que las propuestas educativas no presentan ninguna novedad respecto a lo ya recogido en la Ley de Calidad de la Enseñanza. Las promesas de rebajas fiscales del líder socialista fueron también puestas en cuarentena por Mato, quien no sólo las tachó de injustas, sino que subrayó el hecho de que no hayan sido vistas con buenos ojos por UGT y CC.OO. Para las personas La dirigente del PP aseguró que su partido prepara un programa «centrado en las personas» y en lo que verdaderamente les inquieta. Por eso afirmó que aunque la cuestión de la idea de España esté presente en la campaña electoral, los suyos no incluirán en el documento cuestiones relacionadas con las reformas estatutarias; un asunto que, según su criterio, el PSOE se ha visto obligado a abordar precisamente como consecuencia de la «hipoteca» contraída en Cataluña. «No creemos que la reforma de los estatutos sea una preocupación real de los ciudadanos, lo que les preocupa es su bienestar, la educación de sus hijos, su trabajo, su futuro o sus pensiones y en eso nos centraremos de aquí a marzo».