El ministro de Hacienda se defiende culpando a Chaves de no querer ajustar las cuentas con él
Rajoy se desentiende de la actitud de Montoro ante la deuda con Andalucía
Cascos advierte de que sólo si el PP tiene mayoría absoluta habrá más infraestructuras
«Ni sé lo que ha dicho el señor Montoro ni sé lo que ha dicho la Junta de Andalucía». Con tan tajante frase quiso desentenderse ayer Mariano Rajoy de la polémica surgida entre el ministro de Hacienda y la Junta de Andalucía, que le acusa de vincular el pago de la deuda del Estado con esa comunidad a un triunfo del PP el próximo 14 de marzo. El candidato del PP a la presidencia del gobierno visitó ayer las instalaciones que en Barcelona acogerán el Fórum 2004. Allí fue interrogado sobre el asunto, pero se escudó en el desconocimiento del contenido de sus declaraciones de unos y otros para no responder. Se limitó a reclamar un «esfuerzo de entendimiento» entre ambas partes para superar el contencioso. Montoro defendió ayer en Logroño que es la Junta de Andalucía la responsable de que el pago de la deuda siga pendiente por su negativa a negociar el monto. Andalucía, explicó, «es la única comunidad de España que no ha liquidado el anterior sistema de financiación porque su Gobierno, el del señor Chaves, se ha negado a hacerlo, en contraste con lo que han hecho Bono e Ibarra». «La pregunta es qué le pasaba a Chaves que no le pasara a Bono e Ibarra, por qué ellos cierran conmigo la liquidación y no lo hace Chaves, esa es la gran pregunta». Montoro aseguró que si la deuda del Estado con la comunidad andaluza sigue impagada se debe a que la Junta «ha querido hacer oposición al Gobierno de España», y añadió que confía en una pronta solución que vendrá de la negociación «con el gobierno que salga de las urnas el 14 de marzo», porque el actual, el que preside Manuel Chaves, «no ha querido recibir la liquidación y ha preferido acudir a la vía judicial». En similar tono, aunque distinto contenido, el ministro de Fomento advirtió ayer que la continuidad en las inversiones en infraestructuras como el tren de alta velocidad y las autovías «sólo depende de que se mantenga el escenario de estabilidad política y presupuestaria, que hace posible que España hoy esté invirtiendo más que cualquier otro país». Francisco Álvarez-Cascos añadió que «con otra política se obtienen otros resultados; con políticas de desequilibrio regional, de agravios territoriales, con políticas que fomentan el déficit público, se acaba la inversión en infraestructuras».