El presunto asesino, que fue detenido por la Policía, asestó varias puñaladas a su pareja
Un anciano asesina a su mujer por celos cinco días después de casarse
Conmoción en la residencia de ancianos donde vivían los recién casados

La víctima, de 81 años, recibió varias puñaladas
Un ataque de celos podría ser la causa por la que J. G. D., de 82 años, presuntamente acabó este lunes con la vida de su esposa, M. A. M, de 81, con la que había contraído matrimonio hace cinco días. El crimen tuvo lugar en la habitación que la pareja compartía, en una residencia de ancianos de la localidad pacense de Almendralejo. La mayoría de los inquilinos de la Residencia Nuestra Señora de la Piedad conocieron al ir a desayunar la trágica noticia. Sobre las 4.00 horas el supuesto asesino, identificado como J. D. G, había asestado cinco puñaladas a la mujer, para después arrojar el cuchillo por la ventana de la habitación, informaron fuentes policiales. El presunto homicida comenzó a gritar pidiendo auxilio. Los celadores que llegaron a la habitación poco pudieron hacer por la víctima. Los investigadores han averiguado que momentos antes del crimen la pareja había mantenido una fuerte discusión, según el testimonio de los vecinos de las habitaciones contiguas. Al parecer, los celos podrían ser el móvil del crimen, dado que el supuesto autor de los hechos declaró que otro hombre entraba en la habitación que compartía con su esposa. El arma homicida, con una hoja de 15 centímetros y empuñadura de plástico «muy usado», fue recuperado en el patio. El cuchillo fue reconocido por los celadores como propiedad de J. G. D., que fue detenido y trasladado hasta comisaría. El cadáver de la mujer fue trasladado pasadas las 6.00 horas hasta el tanatorio, a donde acudieron familiares y amigos de la pareja que no daban crédito a lo ocurrido. Una de las hijas de la anciana calificó a su padrastro como «un hombre posesivo», que «manejaba a mi madre». Conmoción en la calle La pareja estaban considerada en la residencia que gestiona la Junta de Extremadura como una «muy agradable», «integrada» y «participativa» en todas las actividades del centro. En la residencia se habían conocido, tras llegar él procedente de la localidad de Higueras de Vargas y ella desde Montijo, y allí se habían casado el pasado miércoles, en una ceremonia celebrada por la concejala delegada de Servicios Sociales, Esperanza Lozano. Los trabajadores del centro recordaban este lunes que la boda y la fiestas que se organizó «fue como un respiro para la mayoría de los internos». «Fue una día inolvidable para muchos de estos ancianos que viven solos, sin más amigos o familiares que los otros residentes», dijo un responsable de la residencia. Hasta Almendralejo se desplazó el director general de Servicios Sociales, Juan Carlos Campón, para conocer de primera mano lo ocurridos.