El candidato afirma que los nacionalismos tienen una mentalidad mezquina y muy antigua
Rajoy cree que Carod ha dejado al PSOE «inhabilitado» para gobernar
El líder popular considera que los socialistas no tienen criterio para luchar contra ETA
Mariano Rajoy dedicó al PSOE y los nacionalismos el breve discurso que pronunció en la presentación de los cabezas de lista del PP para las próximas elecciones. El principal partido de la oposición, dijo, está «inhabilitado» para ser «el Gobierno de España» porque no tiene un único criterio en la lucha antiterrorista. Los nacionalistas, a su vez, tienen, según Rajoy, «mentalidades mezquinas, antiguas, muy antiguas» porque priman sus intereses particulares por encima de los generales. El candidato del PP para los comicios del 14 de marzo regresó al lugar en el que celebró su boda hace poco más de siete años, el Gran Hotel de la isla de La Toja, en Pontevedra, pero esta vez el motivo fue menos lúdico, la presentación de los 52 números uno de las candidaturas de su partido. Rajoy se empleó a fondo contra el PSOE por «no ser capaz» de tener «el mismo criterio» en la lucha antiterrorista «en todos y cada uno de los lugares de España». Una disparidad de opiniones que, a su juicio, le deja «inhabilitado para ser el Gobierno de España». Zapatero, debilitado Las diferencias de opiniones que, según el candidato, tienen los socialistas responde a que el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero está «debilitado» como se puso de manifiesto en la crisis surgida a raíz de la reunión entre el ex conseller en cap de la Generalitat, Josep Lluis Carod Rovira, y la dirección de ETA. En esa crisis, el presidente del Gobierno autónomo, el socialista Pasqual Maragall, dijo estar más cerca de la postura del líder de Esquerra Republicana, a pesar de que la consideró «un error grave», que de «la pasividad» del Ejecutivo de José María Aznar frente a ETA, un comentario que dio pie a Rajoy para sostener que en el PSOE existe una disparidad de criterios en la lucha antiterrorista. El candidato popular sostuvo que las diferencias entre los socialistas también se manifiestan cuando se trata de presentar «un proyecto político» para todo el país, una incapacidad fruto de que no tiene «una idea clara de España». El principal partido de la oposición, prosiguió, defiende una financiación de las comunidades en función del peso fiscal de cada territorio, un modelo que no existe en «ningún país del mundo» porque supondría acabar con «la justicia, equidad, igualdad y solidaridad», unos principios que el PSOE también es «absolutamente incapaz de garantizar». Por el contrario, dijo, el PP tiene «un proyecto político para toda España», el de la «España constitucional y plural», y dice «lo mismo» en todos los sitios con el riesgo de convertirse en «antipático en algunos casos». Intereses Rajoy consideró que es «fundamental» que haya partidos, como el suyo, capaces de articular «la defensa del interés particular y el interés general» porque de no ser así «viviríamos en un país que sería la suma de intereses particulares que no conduciría a nada y no empobrecería a todos». Una idea que, sin embargo, es alentada por determinados «nacionalistas» que con una mentalidad «mezquina, muy antigua y muy lejana del siglo XII en el que estamos» pretenden «apropiarse de lo que es de todos».