Tres horas auxiliando en casa a un etarra herido
La familia de Honorio Vicente ayudó el sábado por la noche a un joven herido que había sufrido un accidente de coche cerca de su casa en Poveda de la Sierra: era el etarra Izkur Badillo
La familia de Honorio Vicente que auxilió al presunto etarra Izkur Badillo la noche del sábado cuando éste les pidió ayuda tras sufrir un accidente de automóvil en Poveda de la Sierra, dijo ayer que se trataba de una persona «correcta y educada». «Hicimos lo que hubiera hecho cualquiera, prestar ayuda al que lo necesita», relató una de las hijas de Honorio Vicente, el vecino de Poveda que abrió su casa y prestó ayuda al presunto etarra Izkur Badillo durante algo más de dos horas. El presunto etarra llegó hasta su casa y pidió auxilio, por lo que toda la familia, sin preguntar quién era o a qué se dedicaba -«porque no es costumbre nuestra»- le ofreció su hogar y le prestó la asistencia de urgencia que requería en ese momento, ya que el supuesto integrante de ETA presentaba una fuerte hemorragia debido al accidente de circulación que sufrió. La familia de Honorio se dispuso en ese mismo momento a prestarle la asistencia que requería, llamaron al médico y, como debido al mal tiempo no pudo acudir, le ofrecieron primeros auxilios hasta que llegó la Guardia Civil para prestar apoyo. Tranquilo en todo momento, los agentes de la Guardia Civil le pidieron el carnet y él lo dio. Le dijeron que si seguía viviendo en el mismo domicilio en el que venía y él dijo que no, que había cambiado de domicilio. La familia recuerda que hubo un comentario curioso. Un agente le dijo: «¡Hombre Izkur, con lo bien que estarías en la Concha de San Sebastián comiendote una cocochas!» Y el chico contestó: «Yo donde tendría que estar es en mi casa, en la cama». La familia recuerda que el joven no quería sentarse en el sofá para no marcharlo de sangre. «No sé cuantas veces dio las gracias, no quería causar ninguna molestia». Luego, no supimos nada hasta el día siguiente. Poco después de salir de la casa, la Guardia Civil relacionó al joven con un presunto etarra (Gorka Vidal) que habían detenido antes, en las inmedicaciones con una furgoneta llena de explosivos y procedieron a detenerlo. Efectivos de los Servicios de Información detuvieron ayer en Llodio (Alava) a Beñat Barrondo Olabarri, un trabajador del ayuntamiento de esa localidad. Los expertos de la Guardia Civil investigan si Barrondo pudo ser el «enlace» entre los dos conductores de la nueva car avana de la muerte y el miembro o miembros del aparato logístico de ETA detenidos el pasado sábado.