Diario de León

Rajoy se descongela en Málaga

En su discurso más duro exige a Zapatero que explique la «vergüenza nacional» de Ibarra y González por haber cuestionado la redada de Cuenca contra la banda terrorista ETA Medidas para discapacit

Rajoy ayer, con los discapacitados de la Once

Rajoy ayer, con los discapacitados de la Once

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Doctor Mariano & Mister Rajoy. Por la mañana, en Madrid, se puso tecnócrata y hubo siestorra. Por la noche, en Málaga, se descongeló. Fue como si al pasar de los 2 grados de la Meseta a los 12 del Sur le mudase la personalidad. Dentro de lo que admiten las estrechuras de su perfil carpetovetónico, Rajoy se desmelenó. Jaleado por el parrandero público malagueño, Mariano elevó el tono de voz, charloteó con la grada y repartió mandobles con hechuras de titular. Llegó a calificar de «ver-güenza nacional» a Ibarra y González. A Felipe, por haber insinuado que hay algo oscuro en la redada de Cuenca contra ETA. Y al presidente extremeño lo despachó así: «Decir que «el tonto de Carod consiguió la tregua y el listo no» es de lo más lamentable que he oído desde que tengo uso de razón». Por la mañana, antes de transformarse, Rajoy estuvo en Madrid, en un barrio residencial donde la Once tiene sus canchas deportivas y un palacete pintón, que algún crack ha pintado de amarillo. En España hay tres millones y medios de discapacitados. Un buen granero de votos. Así que la paradiña en la Once es obligada en la senda a La Moncloa. Rajoy se presentó ante ciegos, sordos y minusválidos con un discurso ad hoc. Hasta Carod se quedó en el cajón. El aspirante apabulló con cascadas de promesas. Se trataba de demostrar que el PP tiene su corazoncillo social. Aunque en estas teimas, Rajoy es liberal puro: la política social no es cosa de voluntad, «sino de hacer una política económica que la permita». A la salida, foto de familia con los invidentes y una anécdota que lo retrata. Los foteros, ávidos de un cromo del candidato con vidilla, le pidieron que acariciase al perro lazarillo de un ciego. Rajoy, ni flores. Para animarlo, uno de ellos lo situó ya en la Moncloa: «Venga, presidente, una fotito con el chucho». Rajoy, imperturbable. El can se quedó sin su cuarto de hora de gloria. Y es que el candidato lo recalca cada día: «Oiga, que yo soy una persona seria». En Málaga, la mutación, y con teloneras de rompe y rasga: Celia Villalobos («soy una mujer progresista») y Teófila Martínez. Las Grecas, que dijo un guasón. Teófila va rezagada en las elecciones andaluzas, hasta el punto de que en los mentideros del PP se cuenta que Arenas vela armas para batallar con Chaves dentro de cuatro años. Teo, como jalea su gente a la plateada líder, acusó a los socialistas andaluces de «sacar el dóberman». Y es que en esta feria, los insultos son de ida y vuelta y no se respetan los derechos de autor. Salió Rajoy y superó en marcha a sus predecesoras: «La alternativa aquí es Zapatero, más Carod, más Llamazares, más el PNV. ¡Así es imposible hacer algo en España!», clamaba.

tracking