Dos de los detenidos niegan tener relación con los atentados de Atocha
Dos de los marroquíes detenidos el pasado jueves por su supuesta relación con los atentados del 11 de marzo negaron anoche en la Audiencia Nacional cualquier vinculación con los sangrientos ataques. Los otros dos magrebíes capturados en esa misma operación no habían declarado al cierre de esta crónica. El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo prolongó hasta altas horas de la noche de este lunes el interrogatorio de los cinco detenidos el pasado jueves en Madrid y Asturias. El primero en ser llamado fue José Emilio Suárez Trashorras, el ex minero asturiano que supuestamente facilitó a los terroristas islámicos los más de cien kilos de goma dos, marca Eco, y los detonadores de aluminio y cobre utilizados en las 13 mochilas bomba que estallaron en los cuatro trenes de cercanías. El minero avilesino de 27 años, jubilado por motivos médicos, se mostró en todo momento colaborador y respondió abiertamente durante más de dos horas a las preguntas del juez y de la fiscal Olga Sánchez. El arrestado, que como el resto de los detenidos vestía un mono blanco facilitado por la Policía para cambiarse la ropa después de cinco días de interrogatorios en la sede de la Comisaría General de Información, estuvo asistido por un abogado de oficio, ya que el magistrado mantuvo la incomunicación, incluso tras concluir su declaración, por lo que sus familiares desplazados a Madrid no pudieron conversar con el sospechoso. El abogado de confianza del ex minero, José Luis Suárez Menéndez, que también acudió a la Audiencia Nacional acompañado de los allegados del detenido, tampoco pudo ver a su cliente ni asistirle. Aseguró que José Emilio Suárez no fue detenido, sino que se entregó el pasado jueves al saber que la Policía Nacional le buscaba. El letrado señaló que su defendido sufre una enfermedad mental y negó de manera tajante que mantuviese contactos con grupos radicales islámicos.