Los socialistas esperan contar también con los votos de Coalición Canaria y BNG, que aún no han decantado sus posturas
IU, ERC y la Chunta darán a Zapatero la presidencia en la primera votación
El PSOE intensifica las negociaciones con los grupos parlamentarios para que José Luis Rodríguez Zapatero sea investido presidente del Gobierno con más apoyos políticos que José María Aznar hace cuatro años. Los socialistas aspiran a reunir el voto favorable de 183 diputados de seis de las once fuerzas con presencia en el Congreso. Tratan, incluso, de que las anunciadas abstenciones de CiU y PNV sean revisadas por ambas formaciones. Los negociadores del próximo partido gubernamental, Alfredo Pérez Rubalcaba y Diego López Garrido, obtuvieron ayer el compromiso favorable de los cinco diputados de Izquierda Verde, el grupo que forman Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya-Verds, y el de los ocho de Esquerra Republicana. Estos trece votos, sumados al apoyo anunciado por el representante de Chunta Aragonesista y los 164 diputados del PSOE suponen 178 papeletas a favor de Rodríguez Zapatero, un resultado que garantiza la investidura en la primera votación del viernes. Los socialistas mantendrán en las próximas horas contactos con Coalición Canaria y Bloque Nacionalista Galego. El PSOE es optimista sobre las perspectivas de acuerdo con los regionalistas canarios, lo que se traduciría en tres votos más, y confían en que la estrategia que el BNG comparte con CiU y PNV no impida que se materialice el acuerdo con los nacionalistas gallegos, aunque las difíciles relaciones que mantienen ambas formaciones en Galicia no facilitarán el entendimiento. Rubalcaba y López Garrido también tienen intención de entrevistarse con los portavoces de los nacionalistas catalanes -Josep Antoni Durán Lleida- y vascos -Josu Erkoreka- para que desistan de sus propósitos abstencionistas, al menos hasta escuchar el discurso de Rodríguez Zapatero en el debate de los próximos jueves y viernes. Los socialistas no tienen esperanzas, en cambio, de que las representantes de Eusko Alkartasuna y Nafarroa Bai vayan a modificar su anunciada abstención. El escenario más probable, a juicio del PSOE, es que el próximo presidente del Gobierno consiga la confianza de Esquerra, Izquierda Verde, Coalición Canaria, Bloque Nacionalista Galego y Chunta Aragonesista. Los socialistas, aunque sus cálculos no se cumplan en todos sus extremos, están muy satisfechos por el hecho de que Rodríguez Zapatero se convertirá en jefe del Ejecutivo con menos votos en contra que Aznar y con el apoyo de más fuerzas. Sólo recibirá el rechazo de los 148 diputados del PP. Buena sintonía Con una correlación de fuerzas parlamentarias similar, Aznar logró la investidura en 1996 con el apoyo de 181 diputados: 156 populares, 16 de CiU, cinco del PNV y cuatro de Coalición Canaria; y cosechó el rechazo de 167 congresistas: 141 del PSOE, 21 de IU y cinco del Grupo Mixto. Cuatro años después, Aznar tuvo menos aliados políticos, aunque consiguió más votos gracias a la mayoría absoluta del PP. Fue investido con 202 votos -183 de su partido, quince de CiU y cuatro de Coalición Canaria- y votaron en contra 148 parlamentarios: los 125 socialistas, ocho de IU, siete del PNV y cinco del Grupo Mixto. El presidente del PNV instó ayer de nuevo a Zapatero a superar las «presiones» que está recibiendo del PP y romper el pacto antiterrorista. Imaz atribuyó la negativa del líder socialista a poner fin al acuerdo por las libertades y contra el terrorismo a las «limitaciones y presiones» que recibe desde las filas populares. El líder del PNV consideró «difícil» que su grupo apoye la investidura de Zapatero.