Los seis profesionales formarán un equipo especializado que coordinará su trabajo con colegas de la Unión Europea
Conde-Pumpido triplica los fiscales que combatirán el terrorismo islamista
El nuevo fiscal general del Estado va a triplicar el número de fiscales de la Audiencia Nacional dedicados específicamente a la lucha contra el terrorismo islamista. Cándido Conde-Pumpido cumple su compromiso anunciado hace una semana en su discurso de toma de posesión para dejar claro que combatirlo es una de sus prioridades más urgentes. Esta fue la principal decisión tras el encuentro de Conde-Pumpido con el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño. En la actualidad sólo hay dos fiscales que se dedican a esta misión. Se trata de Pedro Rubira, el más experto en la materia, ya que se ocupa desde el 2001 del sumario abierto contra la célula de Al Qaida en España, vinculada a los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, y de Jesús Alonso. A ellos se les unirán Olga Sánchez, que se dedicará en exclusiva a completar la investigación y la instrucción judicial derivada de los atentados de Madrid; el teniente fiscal de la Audiencia, Jesús Santos; Ignacio Gordillo; y Javier Balaguer. Los seis fiscales formarán parte de un equipo especializado que podría disponer incluso de una oficina propia para mejorar sus labores de investigación y coordinación con sus colegas extranjeros, sobre todo con los de la UE. Rechazo catalán El Consejó Islámico de Cataluña y todos los partidos políticos catalanes, incluido el PSC, cuestionaron ayer la idea del Ministerio del Interior de controlar a los imanes de las mezquitas, como anunció esta semana. La polémica iniciativa avanzada por el ministro Alonso ha caído muy mal también en algunas organizaciones ciudadanas. Quien sí comparte su propuesta es el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, e incluso la calificó de «excelente». A su juicio, los únicos problemas que habría que salvar son los técnicos y jurídicos. «Hay un hecho fundamental después del 11-M, que es que en España hay imanes que despliegan su oratoria y retórica inflamada desde un Islam fundamental, que puede alentar al asesinato», explicó.