Los técnicos reconocen que el rescate de los cuerpos será todavía «largo y complicado»
Recuperan el cuerpo de uno de los cinco desaparecidos del «O Bahía»
Los submarinistas encontraron el cadáver de Leopoldo Couto en la cocina del pesquero

La Guardia Civil traslada el cuerpo del marinero rescatado al puerto de Corme
A primera hora de la tarde de ayer los buzos que tratan de recuperar los cuerpos de los cinco tripulantes del O Bahía hundidos con el pesquero frente a la costa de la Muerte lograron acceder al pecio y llegar hasta la cocina del buque, donde localizaron un cadáver que pudieron rescatar, el del marinero Leopoldo Couto Álvarez, de 54 años, uno de los desaparecidos desde el naufragio ocurrido el pasado miércoles. Los submarinistas llevaron el cuerpo a la superficie para que fuese trasladado al puerto de la localidad coruñesa de Corme a bordo de una patrullera de la Guardia Civil, una de las que forma parte del operativo de vigilancia que se mantiene en la zona del naufragio. Una vez en tierra, el cadáver fue conducido a la lonja del puerto para ser identificado por el patrón mayor de Redondela, Fernando Saavedra. Los responsables del operativo prefirieron que fuese un amigo quien identificara el cuerpo y comunicase después la identidad a la familia correspondiente. El proceso evita así el dramático proceso de revisar el cadáver a aquellos otros familiares que siguen a la espera de noticias. Una vez identificado, el cuerpo de Leopoldo Couto fue trasladado al anatómico-forense de Santiago de Compostela donde se le practicó la autopsia. Terminó así la incertidumbre para su familia, que abandonó Casa del Mar de Corme donde permanecía desde la semana pasada junto a los allegados de los cuatro marineros aún desaparecidos: Antonio Domínguez Baulo, Luis Monteagudo Martínez, José Antonio Andreu Castro y Juan Antonio Cordero Novas. Máxima prudencia Saavedra no ocultó la ansiedad que sufren todos los que siguen esperando la recuperación de los cuerpos de los cuatro compañeros que siguen desaparecidos. Noticia que puede tardar en producirse. La subdelegada de gobierno en Galicia, Obdulia Taboadela, y el capitán marítimo de La Coruña, Francisco Suárez-Llanos, explicaron ayer que el proceso es «largo y muy complicado», y la búsqueda de los cuerpos puede demorarse varios días. Ocho buzos de élite permanecen desde las 10 horas hasta el ocaso en línea con el pesquero hundido, pero sólo se sumergen de uno en uno, mientras el resto controla la operación y vigila cualquier contratiempo. En cada inmersión, el submarinista recorta las redes y trata de abrir una vía hasta el pecio, una operación que requiere la «máxima prudencia», según la subdelegada del Gobierno, que recordó que la seguridad de los buzos está por encima del objetivo de la operación: el rescate de los cuerpos.