La UE no endurece la sanción a los barcos contaminantes
La Unión Europea descartó ayer la imposición de sanciones penales homologadas a escala comunitaria para los infractores de la normativa vigente en la UE sobre vertidos contaminantes al mar, reduciendo el alcance, y las ambiciones, de una propuesta de Directiva de la Comisión que pretendía endurecer el trato reservado a los responsables, por acción u omisión, de catástrofes como la del Prestige . Reunidos en Luxemburgo, los ministros de Transportes no lograron ponerse de acuerdo sobre la propuesta de la Comisión, que generalizaba las susodichas sanciones penales incluso a los casos de contaminación por negligencia, obligando con ello a que el acuerdo político con el que se cerró el debate circunscribiera la aplicación de ese género de castigos a los Estados miembros que quieran aplicarlos, a título estrictamente individual y voluntario. Fueron los socios con más intereses navales (Reino Unido, Grecia, Holanda y Dinamarca), quienes forzaron la devaluación de la propuesta de la Comisión Europea, pero una mayoría del Consejo se mostraba contraria a la generalización de las sanciones penales, de la manera reclamada por la Comisión. Hasta ahora, la normativa internacional vigente para estas circunstancias -la Convención MARPOL, de la Organización Marítima Internacional, OMI, dependiente de Naciones Unidas-, establece castigos para los causantes de contaminación marítima resultante de actos voluntarios, o de la imprudencia. Decepción española Tanto la vicepresidenta de la Comisión, Loyola de Palacio, como la ministra española Magdalena Alvarez, mostraron abiertamente su decepción por el texto aprobado. La primera advirtió que con el acuerdo de hoy podría no ser suficiente para poner coto a catástrofes como la del Prestige . La segunda juzgó el acuerdo de «mínimos».