El Ayuntamiento tendrá que financiar la gran área verde en las riberas de los ríos
La urbanización del sector de La Lastra no incluye el parque público de los ríos Torío y Bernesga, aunque recoge un anexo con sus líneas maestras. Según este esbozo, el río Torío recibirá un tratamiento más naturalizado y el Bernesga será objeto de una intervención urbana más fuerte. La acometida de las obras de este parque público afectará al coto escolar y a la margen izquierda del río Torío, en la orilla de Puente Castro. «La otra orilla no puede ser olvidada», subraya. Las instalaciones deportivas de La Lastra también figuran entre los equipamientos públicos -piscina climatizada, deportivo al aire libre y deportivo cubierto- y se sitúan en los límites de la urbanización con esta gran zona verde en forma de Y definido por los dos cauces. El parque se desarrolla desde de la confluencia de los dos ríos y se prolonga con una franja más ancha por la margen izquierda del Bernesga hasta el límite con la vía de comunicación que enlaza con el puente de Mercaleón y con una franja más estrecha por toda la margen derecha del Torío hasta el puente de piedra de Puente Castro para unirse en el futuro con el parque de La Candamia. Se concibe como la combinación de cuatro grandes parques, uno de carácter fluvial en el que el riego, la depuración del caudal residual y la reutilización del agua se materializará en piscinas naturales y lagunas purificadoras y un canal de remo fluvial. Los paseos y recorridos a pie, en bicicleta e incluso ecuestres, así como los equipamientos culturales y deportivos consiguen un «parque activo». Vegas, huertos y sebes en la margen derecha del Torío evocarán, sin nostalgia, el pasado agrícola y rural. El objetivo es un parque sostenible a través de sistemas que economicen en su ejecución y en su mantenimiento (riego, recuperación y purificación del agua) y con medidas como la regeneración de chopos, La Lastra, el límite de la ciudad construida, será rematada por esta «gran infraestructura verde y fluvial», «generándose en esta zona meridional de la ciudad una forma de vivir en la que naturaleza y artificio componen una amalgama sin solución de continuidad, un nuevo ambiente urbano y medioambiental adecuado a la sensibilidad de la sociedad contemporánea».