ETA colocó el mismo día las cinco bombas en Asturias y Cantabria
ETA colocó en un solo día las cinco bombas de baja potencia que estallaron en otras tantas poblaciones turísticas de la cornisa cantábrica entre los días 7 y 15 de agosto sin causar víctimas. Esta hipótesis es la principal línea de trabajo que en este momento tienen los mandos de la lucha antiterrorista y que se vio confirmada por el atentado de Llanes (Asturias), registrado el domingo pasado. Las fuentes antiterroristas consultadas señalaron que las investigaciones en marcha barajan que un comando etarra, formado probablemente por terroristas legales -no fichados por la policía- residentes en el País Vasco, aprovechó el importante trasiego de turistas vascos por la costa cantábrica durante los días 5 ó 6 de agosto para sembrar de bombas varias de las principales localidades turísticas de Asturias y Cantabria. Los terroristas, con DNI legal y un vehículo posiblemente de su propiedad, utilizaron el factor sorpresa para recorrer la autovía del Cantábrico entre Gijón y Santander y para colocar bombas de escasa potencia en puntos discretos de las dos capitales y de Ribadesella y Llanes (Asturias) y San Vicente de la Barquera (Cantabria). Bien escondidas Uno de los primeros elementos que hizo sospechar a los investigadores de la estrategia utilizada por el comando, además de la situación en el plano de las ciudades elegidas (próximas, en línea y unidas por autovía al País Vasco) y de la presencia de temporizadotes como mecanismo de activación, fue la ubicación de los artefactos. En todos los casos se trató de lugares muy discretos, prácticamente ocultos, en los que el paquete o la fiambrera bomba podría permanecer varios días sin que nadie lo detectase. Estos no son los únicos elementos que confirman la estrategia terrorista. Los avisos previos a la explosión de cada bomba, realizados por uno de los etarras al diario Gara y a periódicos regionales, contienen diversas pistas que apuntan a que esta persona -siempre la misma- no es parte del grupo que colocó las bombas y que en todas las ocasiones lee notas que le dejaron escritas días antes, notas expresadas con fechas y horas para evitar errores.