Pánico en la capital moscovita ante los ataques indiscriminados
El miedo se apoderó el ayer de los habitantes de Moscú, que han visto cómo los atentados se suceden durante los últimos días en Rusia y se preguntaban cuál será el próximo objetivo terrorista. Conocidos por su entereza frente al peligro, los moscovitas empiezan a desconfiar del sistema de seguridad de su ciudad, al ver cómo se multiplican los ataques. «Empiezo a estar asustada, explotan bombas por todas partes», dice Zoya, una jubilada de 71 años. «Estoy muy preocupada. Está muriendo gente en ataques todo el tiempo. No sé cómo va a terminar todo esto», lamenta. La tradicional resistencia psíquica de los rusos empieza a resquebrajarse. Ania, en su kiosko de periódicos, admite que los atentados la han atemorizado. «Estoy muy asustada, me da miedo ir en metro», confiesa retorciéndose nerviosamente las manos. «Creo que no será el último atentado. Nunca se sabe cuándo volverán a golpear», afirma, resignada. Los extranjeros también están asustados. «Es horrible, es espantoso, ya no me siento bien aquí», dice Simona, una holandesa. «No hay recursos eficaces contra el terrorismo, nunca se sabe dónde atacarán».