El líder de la oposición no convence al presidente para acordar las condiciones previas a los cambios territoriales
Rajoy limita la reforma autonómica y Zapatero le insta a que no se aísle

El líder de la oposición, Mariano Rajoy, no logró convencer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para establecer las condiciones previas para abordar las reformas territoriales pero su encuentro en La Moncloa le permitió fijar los límites y condiciones de su partido para participar en el pacto autonómico. El secretario general del PP, que está a punto de ser elegido presidente en el congreso de su partido, abandonó el palacio del complejo presidencial «muy preocupado» ante la negativa del jefe del Ejecutivo a zanjar los debates abiertos y concretar los cambios que se propone impulsar en los estatutos de autonomía y la Constitución. La conversación se prolongó poco más de una hora y se desarrolló en un clima «cordial», según explicó después la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega. Fue «muy correcta», dijo Rajoy, pero, a juzgar por sus declaraciones posteriores, la entrevista estuvo vacía de contenido y, desde luego, de puntos de encuentro. El líder del PP no mencionó la oferta de pacto sobre inmigración que le hizo Zapatero y aseguró que apenas dedicaron 30 segundos a hablar del referéndum de la Constitución Europea. «Me voy igual de preocupado que cuando entré», afirmó, «y no sé nada que no conociera antes», añadió. Rajoy se centró en denunciar la negativa de Zapatero a establecer los «criterios» y «los objetivos» con los que pretende abordar la reforma autonómica y puso de manifiesto su malestar ante el empeño del Gobierno de permitir un debate abierto sin establecer un acuerdo de mínimos con el principal partido de la oposición. Según el dirigente popular, el jefe del Ejecutivo provoca «una incertidumbre» que resulta «letal» al permitir declaraciones distintas e incluso «contradictorias» de diferentes líderes políticos y miembros del Gobierno sin zanjar las polémicas. «No quiero pensar», dijo, «y no pienso, que me ha intentado engañar ocultando sus intenciones, por lo tanto, tengo que pensar que el Gobierno no sabe qué quiere hacer», añadió en referencia a su conversación con Zapatero. «No saben evaluar lo que les van a costar los apoyos que algunos les dan», apuntó en dirección a los socialistas y los votos de los grupos nacionalistas que necesitan para gobernar. Las condiciones Con la clara intención de tomar la iniciativa en el debate autonómico, el dirigente del PP comunicó al presidente las condiciones bajo las que su partido participará en el acuerdo político imprescindible para que las reformas puedan llevarse a cabo. Rajoy habló de cuatro condiciones irrenunciables: el mantenimiento del actual modelo autonómico; la garantía de solidaridad interterritorial con iguales derechos y obligaciones para todos los españoles; preservar la soberanía nacional y rechazar vetos de una parte del territorio sobre leyes estatales y un rechazo tajante a cambiar los nombres de las autonomías en la Constitución. Frente al malestar expresado por el próximo presidente del PP, la vicepresidenta primera esgrimió como aval a las reformas propuestas el resultado de las consultas de Zapatero con los 17 presidentes autonómicos y los presidentes de Ceuta y Melilla. En aquellas reuniones, Zapatero constató que existe un consenso para abrir el debate de las reformas que puedan mejorar el funcionamiento del Estado, «por parte de los 19, excepto Rajoy». El presidente del Gobierno animó al líder de la oposición a participar en la discusión para no quedarse «aislado» y le emplazó a «dejar atrás la política de enfrentamientos entre territorios» con discursos alarmistas. Ante las demandas de Rajoy de que el Gabinete concrete hasta dónde quiere llegar con las reformas, Fernández de la Vega aclaró que en sus planes no entra cuestionar el modelo de Estado o las reglas del juego y reiteró que los límites de las reformas están en la Constitución, el respeto a la unidad de España y a la igualdad de los ciudadanos. «Me voy igual de preocupado que cuando entré y no sé nada que no conociera antes» MARIANO RAJOY Secretario general del PP