Diario de León

El profesorado se ve obligado a tomar medidas por la invasión de las aulas

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El teléfono móvil se ha convertido en un instrumento fundamental de socialización para los niños. Uno de cada tres tiene móvil propio y lo utiliza para comunicarse con sus amigos, lo que produce una marginación evidente para aquellos pequeños que carecen del aparato y que al cabo del tiempo terminan por distanciarse del grupo. Mediante el móvil quedan con los amigos y se cuentan los últimos acontecimientos que han vivido. También les sirve simplemente para saludarse. El problema se plantea cuando se habla del uso de estos celulares en los colegios, a la hora de asistir a clase, ya que es notorio el hecho de que los pequeños prestan más atención al móvil que al profesor y en ocasiones el sonido de los teléfonos interrumpen las clases. El uso del móvil está prohibido en las aulas. Aún así, casi todos los niños que tienen celular lo llevan a clase. Son pocos los que lo dejan en casa y lo hacen por obligación de sus padres. Quedar en el recreo Por otro lado, aquellos que llevan el móvil al colegio no lo apagan, suelen tenerlo en silencio o con el vibrador de manera que no suene, pero sí lo sientan. Los niños utilizan el teléfono en clase para darse toques con los compañeros o «para quedar en el recreo», según admitió Virginia, una niña de 14 años. El profesorado ante esta situación ha tomado medidas y, cuando un teléfono suena en clase, se lo quitan al niño y deben ir los padres a recogerlo para concienciarles de este modo de que no está bien. Aunque, según refutan algunos niños, «a los profesores también les suena el teléfono en medio de clase».

tracking