El presidente del Gobierno rectifica y solicita que su antecesor explique qué pasó el 11 de marzo
El PP se plantea llamar a Zapatero y asume que Aznar irá a la comisión
Los socialistas planean citar a De la Vega para que cierre las declaraciones sobre el atentado
En la partida de cartas y juego de reojos en que se ha convertido la comisión del 11-M, el PSOE se plantea citar a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, para que cierre las comparecencias y contrarrestar de esa forma el previsible impacto de la declaración de José María Aznar. Los socialistas se inclinan por esta fórmula una vez que José Luis Rodríguez Zapatero se declaró «partidario» de que su antecesor en la jefatura del Ejecutivo sea citado por los comisionados. El líder de la oposición movió ficha de inmediato y dejó en el aire que el PP también analiza la posibilidad de llamar al presidente del Gobierno. El PSOE de ninguna manera está dispuesto a que el ex jefe del Ejecutivo ponga el punto final a la comisión con su versión de los atentados del 11-M y cree que la persona adecuada para poner el colofón es la vicepresidenta primera, en su condición de responsable de coordinar las ayudas a las víctimas de los atentados. El testimonio de Fernández de la Vega serviría, por un lado, de contrapeso político a la presencia de Aznar y, por otro, cumpliría con el objetivo de detallar los programas de atención a los afectados. Último compareciente Los socialistas tienen casi decidido que el último compareciente sea la vicepresidenta, pero en caso de que no fuera así se guardan la baza de volver a llamar al ministro del Interior, José Antonio Alonso. El PSOE cree inevitable que Aznar dé su versión de los atentados una vez que el presidente del Gobierno, que hasta hace una semana la creía innecesaria, dijo ayer que era «partidario» de que su antecesor «comparezca». Rodríguez Zapatero señaló que por aquellos días Aznar era el presidente del Gobierno y, a su juicio, «debe explicar todo lo que representó la acción preventiva ante el riesgo de terrorismo internacional y también lo que, desde su punto de vista, hizo el Gobierno y sucedió del 11 al 14 de marzo». En definitiva, agregó, «sí puede aportar alguna cosa». Hace una semana el presidente del Gobierno consideró que la declaración de Aznar era innecesaria porque «lo esencial ya se conoce». Ayer, volvió a decir que «está bastante claro» lo que ocurrió el 11-M, pero, en cambio, estimó pertinente que el ex presidente del Gobierno sea citado, y anticipó que «el grupo socialista no va a impedir» la comparecencia. Con adelanto a lo que ocurriría más tarde, Rodríguez Zapatero se mostró dispuesto a declarar si los comisionados creen que debe hacerlo.