| Crónica | La semana política |
Crece la brecha política-país
Los vaivenes en la comisión del 11-M centran la polémica de una semana en la que los trabajadores de los astilleros han hecho oír su voz para defender su futuro

Caldera amenaza con el voto de los inmigrantes
Tendremos comisión de investigación del 11-M hasta Navidad por lo menos. Una comisión que se consideró que era un error abrirla y nadie sabe ahora como cerrarla. Y va a más: comparecerá Aznar y con toda probabilidad también Zapatero. Y con cuenta gotas: el calendario no se establecerá hasta el 5 de octubre para no interferir con el congreso del PP; como ahora hay plenos del congreso, porque no estamos en julio, solo se puede trabajar en la comisión del 11-M a ratos y hay pendientes por lo menos catorce comparecencias. Total: la comisión del 11-M comerá el turrón , por lo menos. ¿Y le conviene al país seguir discutiendo del dramático atentado en vez de debatir sobre los problemas reales que marcan la actualidad? ¿Compensa -terminado el curso sobre los distintos tipos de Titadyne y otros explosivos- hablar de lo mismo y obviar que se queman talleres de ciudadanos chinos en Elche o que el sector naval está en pie de guerra? De nuevo la dinámica de los políticos va por un lado y las preocupaciones ciudadanas por otro. Parlamentarios de varios grupos -Zaplana, Perez Rubalcaba, Puigcercós...- han gastado lo mejor de su talento estos últimos días en acusarse mutuamente de ser los culpables de que la comisión del 11-M siga abierta y de que se haya citado a Aznar, lo que a muy pocos interesa. A Rajoy desde luego no porque necesita tomar distancia del 11-M y del anterior Presidente para promover su propia política. Al PSOE tampoco porque el precedente de que un ex presidente del Gobierno sea citado a declarar no le parece positivo. Zapatero pa-rece que no tiene inconveniente en comparecer pero no consta que le complazca. Si acaso lo celebran los pequeños grupos -Izquierda Unida, ERC, Bloque, etc- que sueñan con unos minutos de gloria parlamentaria si les ponen a Aznar delante y gratis. Pero poco más. Entretanto, la vida del país discurre con otras preocupaciones como la carestía de la vida o la subida de las hipotecas. Tres áreas geográficas -Ferrol, Sestao y Bahía de Cádiz- saben que se están jugando su futuro o, al menos, la forma tradicional de encarar el presente hasta ahora. Todo se hizo regular o mal con los astilleros y la Unión Europea reclama que la empresa Izar devuelva subvenciones millonarias. Por si faltara poco, Bush está a punto de ganar las elecciones y ya ha influido para anular un pedido de seis corbetas para la Marina israelí. Siempre se pregunta si es posible reconvertir esas instalaciones industriales y fabricar otros productos como los aerogeneradores de la Bazán para energía eólica. Pero las respuestas son casi siempre insatisfactorias. En el plano político, Carod Rovira ha advertido de que estamos ante la última oportunidad de encajar Cataluña en España relanzando así el debate sobre los Estatutos de Autonomías que Rajoy acepta modificar siempre que el PSOE los pacte con él. También ese asunto parece interesar bastante más a los políticos que a la ciudadanía, excepción de algunos grupos más sensibilizados. Carod, Maragall, Duran, Mas, Pujol y compañía siguen empeñados en el nuevo Estatuto y solo hablan de ello sin referirse nunca a que Cataluña, según La Caixa que no es sospechosa de anticatalanismo, creció por debajo de la media española el año pasado y, según Caixa Catalunya, también estuvo por debajo en crecimiento de la productividad. Incontinencia verbal En Galicia el debate político se centra sobre el sucesor de Fraga. En Valencia sobre si nos quedamos con Zaplana o con Camps, antes su chico preferido y ahora declarado traidor principal. En el seno del PP, léase Madrid calle Génova, se discute sobre quien mandará más, si Rajoy elegido presidente el uno de octubre o Aznar reaparecido como presidente de honor. Y en el Gobierno los dos Vicepresidentes, Teresa Fernández de la Vega y Solbes, tienen que ir enmendando las declaraciones de algunos ministros incontinentes: a Carmen Calvo que encabeza la clasificación de pifias, con lo del IVA en los productos culturales y los descuentos de los libros de texto, le amenaza ahora Caldera con lo del voto de los inmigrantes en las municipales. Que espabile la ministra porque si Caldera se pone a hacer declaraciones es de temer y la destronará. Por esa distancia entre política y ciudadanía que está en la base de esas encuestas sobrecogedoras sobre credibilidad de gobiernos y oposición, se recibe con especial satisfacción una campaña como la de «Todos en Internet, Todos.es» que el ministro Montilla presentó esta semana. En realidad la preparó el Gobierno anterior, pero el actual la ha recuperado y potenciado porque comparte la preocupación de que en acceso a la Sociedad de la Información estamos mal. Solo el 25 por ciento de los hogares españoles tiene acceso a Internet frente al 45 de la media europea. Con decir que nos pasan delante algunos países que venían del Este, está todo dicho.