Plan de la Guardia Civil para reducir los suicidios en el cuerpo
La Guardia Civil activará en el 2005 un plan de prevención de conductas suicidas para rebajar la preocupante cifra de funcionarios del cuerpo que cada año se quitan la vida. El proyecto, que tiene prevista una duración de cinco años, pretende controlar los factores de riesgo que más se han observado, detectar a los agentes con conductas sospechosas, evitar la reincidencia de personas que ya hayan intentado matarse y apoyar a los familiares y compañeros de los potenciales suicidas. El director general del cuerpol, Carlos Gómez Arruche, afirmó este lunes durante la presentación del plan que «sólo con que evite la muerte de una persona habrá merecido la pena», y reconoció que la incidencia de suicidios en el instituto armado es «un poco más alta» que en el resto de la sociedad. Desde el 2002, 43 agentes se han suicidado. La media de los últimos veinte años se sitúa en 24 por cien mil habitantes, frente a la media general de la población española, que según el Instituto Nacional de Estadística es de 5,5 por cien mil. Además, desde el 2000 se han producido 117 tentativas de suicidio, de las que nueve fueron efectuadas por mujeres. El plan ha sido realizado por un grupo de trabajo formado en el Consejo Asesor de Personal de la Guardia Civil, un órgano creado hace dos años para estudiar y proponer mejoras sociales para los agentes. El equipo, constituido por psicólogos y un asesor técnico experto en el tema, se marca el objetivo de mejorar las condiciones psíquicas y sociales en las que los miembros del cuerpo realizan su trabajo. Finalidad del plan Con este fin, los responsables de este trabajo han entrevistado en el último año a familiares, compañeros y mandos de suicidas y a agentes que trataron de quitarse la vida sin éxito para averiguar qué factores desembocan en este tipo de conductas. El profesor de la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia Miguel Ángel Vidal, que asesora el proyecto, marcó como prioridades dotar a los agentes de habilidades para afrontar situaciones de tensión y mejorar sus destrezas de comunicación. Este asunto se quiere tratar desde la base, ya que está prevista una revisión de los planes de estudio para aumentar los contenidos sobre habilidades sociales, comunicación, persuasión, empatía y autocontrol. El coronel Antonio Serrano, que participa en el proyecto, distinguió tres etapas en la prevención de suicidios. La primera tendrá como objetivo controlar los factores de riesgo más frecuentes y para ello, el mando consideró «fundamental» la creación de un equipo especialista en conductas suicidas que no tenga que compaginar esta labor con otras dentro del cuerpo.