Casi quinientas personas murieron el año pasado por conducir ebrias
El año pasado murieron 459 conductores en accidentes de tráfico con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,8 gramos/litro, según revela la Memoria del Instituto Nacional de Toxicología. En este estudio no tiene en cuenta la suerte de los viajeros de los coches que conducían los conductores ebrios. El estudio indica que 635 conductores fallecidos presentaban alcohol en sangre. De ellos, 459 superaban el máximo permitido. El mayor número de víctimas, 246, tenían índices de alcoholemia en sangre de entre 1,51 y 2,50 gramos. Por edades, 88 tenían entre 21 y 30 años; 67, entre 31 y 40; 33 entre 41 y 50; y 25 entre 51 y 60. Diez contaban con menos de 20 años. Según el Instituto Nacional de Toxicología, los análisis detectaron en la sangre del 5,1% de los fallecidos alcohol y drogas; en el 0,9% de los casos, alcohol, psicofármacos y medicamentos, y en el 0,3% alcohol, drogas, psicofármacos y medicamentos. Otros 90 peatones fallecieron atropellados con alcohol en su sangre. Si aplicamos el mismo criterio de alcoholemia exigido a los conductores, 58 de las víctimas, 4 de ellas mujeres, superaban los 0,8 gramos/litro de sangre. El año pasado ocurrieron en España 99.987 accidentes con víctimas, 47.567 en carretera y 52.420 en zona urbana, según recoge la Memoria de Accidentes de la Dirección General de Tráfico (DGT). 5.399 muertos En estos siniestros murieron 5.399 personas y otras 150.635 heridas. Junio, julio y agosto, con 490, 524 y 595 fallecidos, fueron los meses con mayor mortalidad. Barcelona con 380 muertos, Madrid con 358 y Valencia con 245 fueron las provincias a la cabeza de la siniestralidad. El anuario de la DGT destaca también que 78 de los fallecidos viajaban en bicicleta, 391 en ciclomotor, 367 en motocicletas, 3.216 en turismos, 376 en camión, 27 en autobús y 57 en otros tipos de vehículo. El estudio EuroRap 2003 indica que en la N-II a su paso por Zaragoza es el punto de mayor siniestralidad de España. El informe marca 33 tramos de la Red de Interés General del Estado (RIGE) que sobrepasan los cuatro accidentes graves por kilómetro. La mayoría se concentran en los alrededores de grandes zonas urbanas como Madrid (6 puntos), Barcelona (7 puntos), Valencia (4 puntos) y Zaragoza (3 puntos). La carretera N-340, eje Mediterráneo, y la N-II, Madrid-Barcelona, concentran el 40% de los tramos con accidentes más graves y mortales por kilómetro del país. El punto con mayor riesgo es el acceso a Villarreal (Castellón) por la N-340. Asturias concentra 40 tramos, Galicia 13 y Aragón 13, frente a comunidades como Navarra y Madrid con cero.