Las últimas encuestas, publicadas ayer, volvieron a resultar inútiles para avanzar un posible ganador de los comicios
Los norteamericanos votan en masa en la elección más reñida de la historia
Un sondeo de la conservadora cadena Fox News le daba por primera vez la victoria a Kerry

Los estadounidenses se echaron en masa a las urnas ayer para decidir si desean continuar cuatro años más con George W. Bush y prefieren convertir a John F. Kerry en el cuadragésimo cuarto presidente del país. Al cierre de esta edición, las encuestas no permitían aven-turar el desenlace de las elecciones, ni siquiera si la jornada iba a finalizar con un resultado claro a favor de un candidato. De siete nuevas encuestas di-fundidas ayer, cinco le daban una ventaja estadísticamente insignificante de uno a dos puntos a Bush sobre Kerry, otra le daba ventaja a Kerry por dos puntos de diferencia y la última ubicaba a ambos candidatos empatados en 48%. El sondeo diario de T he Washington Post otorgaba el 49% para el presidente y un punto menos para el aspirante. La última encuesta de la CBS le daba también una ventaja de un punto a Bush, con el 47% de los sufragios frente al 46% de su rival. Pero por primera vez en la campaña, y de modo inesperado, el sondeo de la ultraconservadora cadena Fox News indicó que Kerry vencería a Bush por 48% a 46%, mientras que el instituto American Research Group fijó un empate a 48%. Por su parte, el observatorio en Internet Electoral Vote Predictor, que recoge todas las encuestas publicadas estado por estado y las traduce en votos electorales, ofrecía un ajustadísimo resultado: 262 fijos para Kerry y uno menos para Bush, con los 15 electores de Nueva Jersey en un empate irresoluble. Nada de incertidumbres No obstante, los candidatos evitaron transmitir sensación de incertidumbre a la hora de votar y en ambos casos mostraron su confianza en ganar la carrera. Bush afirmo tener un «sentimiento maravilloso» y aseguró estar «muy confiado» en la victoria porque, dijo, confía «en el juicio del pueblo estadounidense». Por su parte, John Kerry reconoció sentirse emocionado al ver su nombre «en la papeleta como candidato presidencial». Es una experiencia «muy especial y emocionante», confesó el aspirante demócrata tras votar en el colegio electoral, a escasos metros de su domicilio particular en Boston. «Estoy muy confiado en que hemos demostrado la necesidad de un cambio, de que haya un nuevo liderazgo y un comienzo desde cero» en EE.?UU., dijo Kerry, quien reiteró que «es muy importante que la gente salga a votar y demuestre que quiere a su país sin importar por quien vote». «La gente nos ha abierto sus casas.... nos ha abierto sus corazones. Si eso no les emociona, se están perdiendo algo», declaró.